En pleno mes de mayo, mes de la Feria Taurina de San Isidro, la feria más importante del orbe taurino, nunca un silencio fue tan demoledor, y dolió tanto en Las Ventas. Dolió, y en presente, duele.

El silencio del vacío, de una plaza llena de cemento. Gradas y andanadas solitarias. Un quinto mes en el calendario taurino, marcado por la inactividad taurina y no solamente en Madrid, en este caso Las Ventas, también en toda la geografía española. El silencio de un parón en toda España, tras 73 días de estado de alarma y miles de muertos (Desconozco la cifra exacta, pues en  teoría y según fuentes oficiales, son 27.117) Descansen todos ellos en paz. Miles de familias arruinadas por una pandemia demoledora en todos los aspectos.

Pero no, nunca un silencio fue tan demoledor. Un silencio en Madrid, fuera de todo lugar estando en la fase 1 de la famosa desescalada, y con las calles llenas de gente, y las terrazas al 50% etc… Un silencio que nunca entenderé dentro del mundo del todo. Habrá medidas coherentes para dar festejos taurinos con unos mínimos de seguridad ¿No? Y al hablar de medidas coherentes, no hablo de un aficionado cada 9 metros cuadrados. Una autentica locura dar un festejo así. Serían pérdidas para el empresario, aunque mejor eso que nada.

El COVID-19, está arranando con el mundo del toro y el sector taurino en líneas generales, pero mientras tanto, ya sabemos tras los anuncios del gobierno, que la liga de fútbol empezará el día 11 de junio. Sevilla-Betis, un plato fuerte para la reanudación del deporte rey. Me alegra enormemente que los seguidores de este deporte, puedan disfrutar de nuevo de su gran pasión. Y no, no me gustan las comparativas, pero evidentemente, uno mira de reojo, y ve las grandes diferencias existentes entre ambos espectáculos. Ambos, y por orden, fútbol y toros, los dos espectáculos de masas de España, por encima del cine y el teatro.

Pero este silencio en pleno mes de mayo, y con muchas ferias del calendario ya suspendidas, incluso alguna programada para septiembre, por ejemplo La Feria Taurina de Albacete, también conocida como Feria de la Virgen de Los Llanos, hace pensar y reflexionar de la situación actual de la tauromaquia en la sociedad. Y no toda la culpa es del coronavirus…Ahí dejo la patata caliente.

Con el parón producido por el coronavirus, ¿Esta situación anormal será un elemento fundamental para ir podando el árbol discretamente hasta llegar a la raíz? En Cataluña, empezaron prohibiendo las corridas de toros y novillas en plazas portátiles, y así comenzaron aniquilando un gran número de festejos al año…Este silencio, con las plazas vacías, quizá duela más que mil palabras. Y da para hacer un ejercicio de reflexión.

Y no, no soy un suicida, pero en pleno pico de infecciones por la pandemia, toda precaución era poca, y toda suspensión por prevención, estaba justificada con creces. La vida lo primero, y todo lo demás ya vendrá, pero visto lo visto…