Ya han pasado 40 años, cuando aquel 29 de mayo de 1980, un joven Francisco Ruiz Miguel cortaba tres orejas al encierro de Victorino Martín, y abría la puerta grande de Las Ventas.

En ese año, y justo en ese momento, Ruiz Miguel ponía la feria de San Isidro muy cara tras un triunfo de esa magnitud con los toros de la A Coronada, y más en esa época. Entonces, el toro de Victorino, pedía más los papeles.

Mientras tanto, el torero iba forjando su leyenda con este hierro, y al mismo tiempo, el nombre de Francisco Ruiz Miguel, iba ligado al de Victorino Martín.

En la década de los 80 y 90, una puerta grande en Madrid, era tener automáticamente en la mano, la llave para entrar en todas las ferias de primera y segunda categoría en España.