El 6 de junio de 2012, Alejandro Talavante abría la puerta grande de la plaza de toros de Las Ventas. 

Ese 6 de junio de 2012, presidió la corrida la Infanta Elena en el Palco Real, en la tradicional Corrida de la Beneficencia. El cartel de «No hay billetes» lució en la taquilla. Esa tarde, Alejandro Talavante, cortó una oreja a cada uno de su lote.

El encierro de Cuvillo, remendado con toros de Victoriano del Río, no impidieron el triunfo (Al margen del resultado numérico) del torero extremeño. Mano baja dibujando naturales de ensueño, pusieron en pie al respetable de Las Ventas.

Completaron el cartel sin suerte con sus lotes, Morante de la Puebla y José María Manzanares.