El mundo del toro está lleno de anécdotas y curiosidades, y esta es una de ellas El indulto en la Monumental de Barcelona del toro Civilón de Juan Cobaleda, el 28 de junio de 1936.

El indulto, ya venía precedido por el comportamiento del toro en el campo, noble con las personas, pero sobre todo con Carmen, una niña de 7 años y la hija del ganadero.

Civilón fue lidiado en quinto lugar por el diestro El Estudiante, y cuando el toro acudió por primera vez al caballo del picador la petición absolutamente abrumadora a favor del indulto llegó a una plaza llena de pancartas a favor de Civilón, con voces y gritos pidiendo que fuera devuelto a los corrales. El presidente en ese momento, decidió  hacer caso al respetable y sacó el pañuelo verde, suspendiendo la lidia y permitiendo así que Civilón volviera casi sin daño a los corrales. Un indulto histórico, e irreptible.

La parte triste está en que Civilón no vivió mucho más. Aún estaba en Barcelona cuando estalló la Guerra Civil y fue sacrificado para servir de alimento a los milicianos.