Corrida de largo metraje. Ocho toros saltaron al ruedo de la Merced para cerrar las atípicas Colombinas 2020. Pesó la tarde, tres horas y cuarto de duración sin que el resultado en el ruedo tuviera interés por el juego de los toros.

Cortaron un apéndice un voluntarioso y arrebatado Andrés Romero y un templado Castella. David de Miranda cortó una oreja de cada uno de sus oponentes a base de disposición y entrega. Ponce, sin suerte, se fue de vacío.

Abrió plaza un astado de San Pelayo para rejones. ‘Mariposo’ bien hecho y muy en el fenotipo de la procedencia Murube fue de más a menos, todo lo contrario que Andrés Romero que realizó una labor en permanente ascendencia. Muy bien Romero ante un astado al que le falto mayor transmisión y se quiso abrigar en los terrenos de chiqueros en las postrimerías de faena. El onubense se metió en toriles con ‘Montes’ para recibir con el marsellé a su oponente y tras fijarlo de primeras el toro mostró falta de celo. Sin embargo sacó más fijación en el tercio inicial tras el único rejón de castigo. Posteriormente montó en banderillas a ‘Caimán’ y ‘Guajiro’ conformando un precioso tercio. Piruetas, galope de cara al muro y siempre de frente en los medios. Hubo un par de quiebros de gran nivel que levantó más su buena labor. Temple y clasicismo impregnaron el albero. El carrusel de cortas no tuvo mucho ritmo puesto que el toro ya estaba aquerenciándose en chiqueros. Andrés finalizó con ‘Chamán’ un rejonazo sin puntilla. Oreja al buen rejoneo de Romero.

Decidido salió Ponce a por el primer toro de Juan Pedro, abrochado de pitones pero de buena presencia. Se salió a los medios lanceando a la verónica a pies juntos con temple y suavidad rematando con una buena media verónica. El toro fue a menos durante la faena de muleta manteniendo la clase pero con poco poder. Ponce anduvo muy técnico. Todos los pases a media altura y en línea recta, faltando profundidad lo que hizo que faltara emotividad. Voluntarioso y sin aburrirse Ponce rebuscó hasta las últimas arrancadas del noble animal. Estocada corta. Ovación tras leve petición de oreja.

El tercero de Juan Pedro, castaño de capa, le faltó transmisión y entrega de salida. Castella lo vio claro y lanceó a la verónica ganándole los medios e imponiéndole ritmo. Tras un leve puyazo se quedó en los medios el diestro francés para realizar un quite por chicuelinas con el compás abierto de bella factura. Comenzó la faena a pies juntos, sin inmutarse, emocionando por la quietud pasándose al toro por ambos pitones a milímetros del cuerpo. Demostró su momento de superioridad y plenitud técnica Castella ante un toro que se fue quedando sin motor y por consiguiente sin emotividad, manteniendo la nobleza. Cimentó la obra por el pitón derecho, la buena colocación, el temple y la ligazón fueron las claves de la faena. Cerró su actuación con varios circulares, dejándose llegar el toro a los muslos. Estocada efectiva. Oreja.

Abanto de salida el cuarto de la tarde con el que David de Miranda no pudo lucirse con el capote. No lo castigo en exceso en el caballo. El quite fue ‘made in’ Trigueros. En los medios por saltilleras, sin rectificar los pies del suelo. Fueron siete muy ajustadas y el remate teniendo que aguantar un gran paron. El toro se desinfló muy pronto, y este a diferencia de sus hermanos tampoco tuvo excesiva clase. Arrancó la faena en los medios con estatuarios sin moverse. La primera tanda en redondo fue la más lograda, acompañando con la cintura y corriendo con temple la mano. A partir de ahí el toro se acabó. De Miranda dejó patente que tiene mucho valor, se cruzaba al pitón contrario en cada muletazo, le daba los frentes y le sacó más de lo que el animal tenía. Ajustadísimas fueron las bernardinas con las que cerró que llegaron fuerte a los tendidos. Gran estocada al segundo intento. Oreja.

‘Veleto’ cuarto de San Pelayo para Romero, que sacó a ‘Máximo’ para encelarlo y dejar un rejón arriba. ‘Fuente Rey’ salió en banderillas -caballo muy torero y de gran expresión- dos palos a una mano con la reunión siempre en el centro del plantillo. Buscó en todo momento la verticalidad y batir al pintón contrario además de adornarse con el paso español y un precioso piaffe. Todo ante un toro bravo y con permanente galope a los caballos. Un San Pelayo que tenía mucho que torear y al que entendió perfectamente el caballero rejoneador. ‘Kabul’ también dio continuidad a un tercio de banderillas de gran nivel. La espectacularidad llegó con ‘Jerjes’ en varias levadas y citando tierra a tierra. Un pasaje que conectó con el respetable y que mostró el amplio registro del onubense. Un par de banderillas abrocharon un tercio de gran mérito. Andrés por entonces acariciaba la Puerta Grande por la dimensión de alto rejoneo que estaba ofreciendo pero…lástima que un par de pinchazos desbarató su buen hacer. Antes de rematar con ‘Chamán’ el carrusel de cortas en todo lo alto. Gran ovación en los medios.

Buen ramillete de verónicas recetó Ponce para saludar al sexto de Juan Pedro Domecq. Acompañó con la cintura y ralentizó las embestidas. Se empleó bien en el peto el toro y se aguantó muy bien José Palomares. En la muleta el toro sacó genio y soltaba la cara lo que no permitió a Ponce sentirse a gusto. Sin embargo tiró de oficio para exprimir al toro. Utilizó recursos como molinetes y pases por alto para armar la faena, no obstante la obra no terminó de cobrar vuelo. Estocada defectuosa y descabello. Ovación.

Al séptimo le faltó trapío y le sobró brusquedad de inicio. Castella no pudo lucirse en el recibo. Destacó en banderillas un gran José Chacón que reaparecía tras un percance en el campo. Poco que contar tuvo la faena de muleta. Un toro muy parado, sin clase, ni emoción que imposibilitó cualquier intento de faena de Castella. Estocada entera. Ovación.

Sin fijeza y muy informal saltó el último al ruedo. Tras el puyazo el toro salió con la cara suelta y desentendido. Expuso mucho David de Miranda en el quite por tafalleras en los medios sin inmutarse y pasándoselo muy cerca. Mucha voluntad por parte del torero local ante un toro sin clase, ritmo ni entrega. Se puso como si el de ‘juanpedro’ fuese bueno jugándose la voltereta en más de una ocasión. Llegó a los tendidos a base de exponer y de no dejarse nada dentro hasta que el toro se rajó. Estocada entera. Oreja.

Ficha del festejo:

Plaza de Toros de Huelva. Casi lleno con las limitaciones de aforo.

Toros de San Pelayo (1º y 5º) y Juan Pedro Domecq. 1º faltó ritmo, 2º noble, 3º noble, 4º faltó fondo, 5º soso, 6º desclasado, 7º descastado y 8º descastado.

Andrés Romero. Oreja y ovación.

Enrique Ponce (blanco y azabache). Ovación tras leve petición y ovación.

Sebastián Castella (lila y oro). Oreja y ovación.

David de Miranda (verde y oro). Oreja y oreja.

Sergio Maya / @sergiomaya7