En resumidas cuentas, corrida de largo metraje tras la devolución del segundo de la tarde, pero con una terna dispuesta ante un encierro del hierro legendario de Murteira, que vendió cara su piel. Eso sí, la corrida, impecable de presentación y digna de cualquier plaza de primera. Toda la corrida fue ovacionada de salida.

El primero de la tarde, de impecable presentación, fue fuertemente ovacionado de salida. Serrano le recibió ganándole terreno por verónicas. Tras el encuentro con el caballo, Sergio realizó el quite por chicuelinas y dejó el toro totalmente entero con un solo puyazo. ¡Mérito! En banderillas, el de Murteira no manifestó mal comportamiento y un buen pitón derecho. Tras el brindis al cielo, Sergio comenzó la faena con dos pases cambiados por la espalda, para acto seguido estructurar una faena de corte clásico en el centro del ruedo con la diestra. Le dio distancia, y ahí comenzó el idilio con el tendido. Con dos tandas muy de verdad, llegó al respetable. Por el izquierdo, el toro era otro, y no tuvo ni uno pues soltaba la cara. Media estocada tendida, trasera y golpe de descabello.

El cuarto, también ovacionado de salida, ya mostró ese punto de genio en el saludo capotero de Serrano. En el caballo y en banderillas, el toro dejó ver cual sería su comportamiento en el último tercio. Y sería el de cantar la gallina. Sergio lo convenció y lo metió medianamente en la muleta por el pitón derecho haciendo un gran esfuerzo, pues el de Murteria sabía perfectamente lo que dejaba atrás. ¡Un prenda el portugués! Estocada y golpe de descabello.

El segundo, salió con genio y con una cornada en la pata trasera izquierda. De ahí su embestida defensiva. Fue devuelto. El sobrero, también del hierro titular, metió la cara en el capote de Leal. En el primer encuentro, derribó al caballo y en el segundo, el de Murteira metió los riñones. En banderillas, el toro dejó entre ver que no sería fácil. Tras brindar al respetable, Juan le sometió por bajo. El de Murteria, por el derecho cazaba moscas con el rabo. ¡Un prenda! pero le consiguió meter en el canasto haciendo alarde de valor, pero con sentido común, y no de manera temeraria como en otras ocasiones. Por el izquierdo, el toro tenía una embestida sosa, pero con peligro sordo. Cerró la faena con la diestra metido entre los pitones, pero sin atropellar la razón, y con una sentida tanda de luquecinas. Pinchazo y estocada caída.

El quinto, también ovacionado de salida, pegó frenazos en el saludo capotero de Leal. En el caballo, tras un puyazo largo, el toro no aminoró su punto de genio. (Toro para poderle y someterle) En banderillas, apretó hacia tablas. Leal tenía una papeleta entre las manos, pero una papeleta envenenada. Por el derecho, el toro soltaba la cara de mala manera, y perdonen la expresión, un cabrón con todas las letras. Cada derechazo era estar al filo de la navaja. El francés expuso con conocimiento, aguantando derrotes, miradas y parones. Para matar, el toro fue complicado y Juan pinchó en varias ocasiones. Lo quiso matar por arriba, pero era materialmente imposible.

El tercero, también ovacionado de salida, salió desentendido de todo lo que acontecía en el ruedo. Garrido con el capote, toreó para el toro. En el caballo, el toro apretó con genio y terminó derribando al equino. En banderillas, el toro dejó ver su genio defensivo. Con la muleta, Garrido lo trató con suavidad para no violentar más la embestida del de Murteira. Por el pitón derecho, el toro entraba en la muleta con la cara alta. ¡Una papeleta! Por el pitón izquierdo, el toro mostró las mismas complicaciones. El torero abrevió y enterró la espada en el segundo intento de la manera más decorosa posible.

En el sexo, Garrido montó un lío toreando por verónicas. El de Murteira salió con carbón. Este último, apretó con poder en el caballo y metiendo los riñones. Tras el puyazo, los olés de las verónicas sonaron hasta en la China, para acto seguido ponerlo de largo por segunda vez al caballo. De nuevo, vino el lío por verónicas. Lo eterno y lo esencial, nunca pasa de moda. Este último, teniendo poder, tuvo la condición de toro encastado, y propenso para el espectáculo. El premio gordo estaba en manos del torero. Con la diestra, supo aprovechar las prontas embestidas del toro y calibró muy bien las distancias para darle importancia al asunto. En consecuencia, llegó al tendido con muchísima fuerza. Con la zurda lo intentó, y aunque le toreó en redondo, no terminó de acoplarse. Un toro encastado, no es nada fácil. De nuevo con la diestra, la faena no terminó de coger vuelo. Estocada trasera tras atracarse de toro.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Añover de Tajo. 50% de aforo según normativa. Toros de Murteira Grave de impecable e intachable presentación. Corrida dura y con genio en líneas generales. El sexto, encastado, fue ovacionado en el arrastre.

Sergio Serrano. Oreja y fuerte ovación con saludos desde el tercio

Juan Leal. Fuerte ovación con saludos desde el tercio y ovación.

José Garrido. Ovación y dos orejas