Hoy se cumplen 36 años de la muerte de Francisco Rivera Paquirri» en Pozoblanco a consecuencia de la cornada que le infirió el toro «Avispado» de la ganadería de Sayalero y Bandrés.

La mala suerte ese día, ya señalado en negro en el calendario taurino, hizo que «Paquirri» trenzase su último paseíllo al filo de la recta final de la temporada. «Avispado» y los precarios medios de la enfermería de la plaza de toros de dicha localidad, junto con otra serie de inconvenientes añadidos, hicieron que el torero perdiese la vida, pero jamás la gloria. Todo en contra del torero, y en consecuencia de su destino.

Muchas líneas hay escritas sobre la muerte del torero, pero la única verdad, es que 36 años después de su muerte, su figura aún sigue viva, y en el recuerdo de los aficionados que le vieron.