Fotografía de portada, Objetivo Juanma.

El segundo festejo de la feria de la Virgen de las Angustias era una novillada mixta sin picadores, con alumnos de las escuelas taurinas de la provincia, que lidiaron novillos de Fermin Bohórquez, de una clase soberbia.

El rejoneador José Velasco estuvo muy voluntarioso ante un novillo distraído pero que cuando conseguía encelarlo al caballo tenía mucho recorrido. El de Fermín Bohorquez tenía más fijeza en el capote del auxiliar del rejoneador lojeño que en los caballos de su cuadra, y esto dificultó la faena. Pinchó dos veces.

En una declaración de intenciones, Ernesto Marín se marchó a portagayola. Realizó el quite Pablo Maldonado por tafalleras y caleserinas. Inició la faena de muleta el de Cajar de rodillas junto a la puerta grande. Estaba cogido con pinzas Danzarin, pero humillaba metiendo la cara en los trastos, y en los medios Marín lo lidió llevándolo largo y recto. Finalizó la faena con muletazos más cortos, y manoletinas de rodillas ajustadas. Mató de estocada en el sitio, cortando dos orejas de ley.

Con verónicas templadas recibió Pablo Maldonado, de la Escuela Taurina de Motril, a Receloso. Brindó a Fermín Bohórquez y lo sacó al centro del ruedo granadino. Tenía recorrido, pero no estaba sobrado de fuerzas, y Maldonado, desde los medios, creó una faena larga y variada, demostrando que la experiencia y bagaje que atesora a sus espaldas, acoplándose en todo momento a lo que el eral pedía. Estocada delantera. Oreja.

Unido salió para Javier Ortega, que tras recibir con largas cambiadas puso las banderillas. Comenzó la faena de rodillas, el burraco humillaba con clase, y a los medios lo llevó el alumno de la Escuela Taurina de Atarfe. El novillo requería temple y cercanía, y se vio a un Ortega algo atropellado, que buscó el lucimiento de rodillas, y mediante el arrimón. De extraordinaria condición Unido, con el que Javier Ortega no estuvo bien, y que pese a pinchar, y descabellar en varias ocasiones, cortó una oreja.

José Anaya debutaba en la plaza en la que entrena cada tarde con Buscador, al que banderilleó con tres pares muy buenos. Temple y muy pegado a la muleta pedía el quinto de la tarde, que tenía la misma clase que los anteriores, y algo más de motor. Cabeceó en alguna ocasión dándole varios sustos. De más a menos la faena, en la que Buscador estuvo por encima de su lidiador, que le dio una estocada delantera tras pinchazo, y tardó mucho en echarse, e hizo que sonaran dos avisos.

Manuel Casado recibió al sexto a portagayola con el capote de paseo, una moda que se extiende y nadie entiende. Con la muleta anduvo firme y seguro, gracias en parte a que Cómico tenía un recorrido y humillación en las embestidas sensacionales. El de Lora del Río entendió lo que este quería, distancia y prontitud, y se metió al público en el bolsillo con sus derechazos de rodillas, buenas tandas rectas y una última tanda de bernadinas y molinetes. Entró a matar sin muleta y pinchó. Si algo se debe cuidar en la tauromaquia son las formas, y este novillero no es ejemplo de ello, con sus desaires, aspavientos y voces.

Plaza de toros de Granada. Casi media entrada de aforo Covid.
Novillos de Fermin Bohorquez, de muy buena condición y juego, para
José Velasco (rejoneador), palmas.
Ernesto Marín (grosella y azabache), dos orejas.
Pablo Maldonado (azul rey y oro), oreja tras aviso.
Javier Ortega (azul rey y oro), oreja tras aviso.
José Anaya (marino y plata), palmas tras dos avisos.
Manuel Casado (grana y oro), dos orejas.