Era casi previsible su aplazamiento, cuando las previsiones para el fin de semana en Toledo, son de lluvias. Todos estábamos mirando al cielo, y al pronostico del tiempo en el móvil.

El último festejo del año, queda aplazado para el sábado 26 de diciembre de este maldito 2020. El festival a beneficio de Cáritas Diocesana deberá esperar una semana más, siempre y cuando las inclemencias meteorológicas no lo impidan.