Múltiples son las estampas que nos está dejando “Filomena”. Bellas fotografías y vídeos en los que se ven postales donde el blanco predomina y que hacen que estas nevadas históricas queden en nuestra retina.

Nos hacemos eco de un vídeo que se ha hecho viral en las últimas horas en las redes sociales, donde un ganadero de Sonseca (Toledo) se abre paso entre la nieve para proveer alimento a sus animales y se encuentra con un becerrito recién nacido cuya madre defiende por más de una hora.

Pero tras las bonitas imágenes de la nieve, viene la problemática derivada que deben afrontar aquellos que se dedican al cuidado de los animales. Ganaderos y ganaderas, que afrontan estos días las dificultades de un clima adverso y hostil, para llegar hasta su ganado, comprobar el estado de los mismos y proveerles de alimento.

Es el caso del ganadero de bravo toledano José Manuel Galán, quien tirando de tractor y pala, se abrió paso entre la intensa nevada para dar alimento a sus animales de la ganadería de “La Olivilla”. Cuando para su sorpresa, una de ellas había dado a luz a “Calladito” un nuevo macho de la ganadería y quien en sus primeras horas de vida había tenido que superar temperaturas que rozaron los 18ºC bajo cero, lo que demuestra la fortaleza de estos animales. Y es que en el paraje donde pastan las madres de la ganadería, sin más resguardo que el de los árboles las duras condiciones climáticas de este temporal se acentúan, dificultando más aún si cabe el acceso a las reses.

Es tal el instinto de supervivencia y protección de estas madres, que a pesar de que el ganadero pretendía cerciorarse del bienestar de la cría y proveer de paja a modo de cama a ambas, la madre arremetió bravamente contra él, teniendo que buscar refugio sobre un árbol y a pesar de tratar de zafarse de las acometidas del animal, según ha declarado el propio ganadero, estar “casi una hora sobre el árbol, porque era imposible bajarme”.

Un vídeo que ya se ha viralizado en las redes sociales y que no hace sino recalcar que, lejos de los autoproclamados animalistas, los que realmente procuran el bienestar de los animales, son aquellos que ponen incluso en riesgo su integridad física para llegar a los rincones más recónditos para alimentarlos y procurar su bienestar.