Ya metidos en el ecuador del mes de enero, sin un capitán al timón del barco y con un Ministro de Salud mirando a las elecciones catalanas, los infectados por coronavirus suben de manera drástica y sin freno, y en consecuencia el caos  lo tenemos instaurado en nuestro día a día. Por otro lado, la economía van cayendo en picado. Difícil ecuación que vayan de la mano economía y salud. Mientras el calendario avanza y los datos de la pandemia empeoran, evidentemente son más ferias taurinas las que caerán en este primer trimestre del año.

La Feria de La Magdalena en Castellón, que la componen seis festejos y en ocasiones se solapa con la Feria de Fallas de Valencia, tampoco da señales de vida. La primera feria de segunda categoría, también se tambalea, y más con los datos de infectados por coronavirus en el día de ayer. 38.000 por desgracia. Todo lo medirá la presión hospitalaria.

Este primer trimestre del año, no trae buen augurio. Fallas y La Magdalena, que son las dos primeras ferias fuertes del año, son el tráiler de la temporada para lo que puede preceder en la Feria de Abril y San Isidro. Veremos cual es el devenir, pero la cosa no pinta nada bien. El sector taurino también debería ser más transparente, y los empresarios en primera persona, deberían de hablar sin tapujos de las pérdidas económicas que está trayendo todo este desbarajuste.