La corrida de Ossa de Montiel, deja varias lecturas. La primera; el aficionado y público en general, tiene ganas de toros. Y la segunda, y quizá la más importante; hoy por hoy los festejos taurinos, son inviables sin la televisión por sus costes. Con la reducción de aforo por la medidas sanitarias, las perdidas en taquilla son evidentes. Ni es posible, ni factible dar así un festejo. La televisión es la tabla de salvación de la temporada, y el escudo de los empresarios. (De esto ya hablaré más detenidamente).

Y sin ánimo de ofender, el piso de una plaza de toros, (La arena del ruedo) no puede parecer un campo de minas.

El primero de la tarde fue ese «toro medio» o medio toro. Con el capote Esaú recibió al primero de la tarde de manera variada. Una entrada al caballo y el tercio de banderillas, precedieron al último tercio. Medios muletazos por la condición del toro, fueron la tónica de la faena. El torero sevillano ya tiene tablas, y supo solventar los defectos del toro. Buscó las cercanías para cerrar la faena, y terminó con luquecinas. Estocada.

El segundo del lote del torero sevillano, tuvo mejores formas en los inicios.  Un toro con más caja, pero con mejor tranco. El de Buenavista, se vino arriba en banderillas y ya dejó ver cual sería su condición para el último tercio. Esaú supo coger el pulso de la embestida del toro en los primeros compases de la faena, y estructuró la faena con la diestra, pues el toro por el pitón izquierdo era otro, (Y tampoco era malo) y sin arriesgar, todo lo hizo por el mismo pitón. Pero llegó al tendido, y lo hizo con fuerza el torero de Camas. De apostar con la izquierda, el lío hubiera sido de escándalo por la condición del toro, y entrega del público. Pinchazo, estocada y golpe de descabello

Filiberto tuvo en suerte o en desgracia, un toro que desde el principio le medía. Un tercio de varas mal ejecutado y un tercio de banderillas desordenado, fueron el antecedente de una faena sin estructura. Ni la condición del toro de Buenavista, ni las probaturas del torero hicieron que la faena tuviera unos mínimos para llegar al tendido. El toro tenía su punto de guasa. Estocada caída.

Filiberto sacó los brazos en el saludo capotero con «Peluquero» pero los enganchones deslucieron los lances del torero. Durante el tercio de varas, reinó el desorden y en banderillas, pareció ser el dueño del ruedo por encima de las cuadrillas. Ojo, el toro también tenía su punto de casta. El par de Pacheco, asomándose al balcón, fue de máxima exposición. El torero de Calasparra, tuvo más decisión y disposición que lucidez en el algunos pasajes de la faena por la falta de acople. Le faltó darle sitio y distancia. Al toro también le faltó continuidad en la embestida. Todo quedó entre dos aguas. Buscó las cercanías para cerrar la faena pero sin brillantez. Evidenció que no está en buen momento al entrar a matar. Tres pinchazos y un bajonazo con pitonazo en el muslo derecho.

Sotos recibió al tercero bis, primero de su lote, con armonía toreando a la verónica. En el caballo, echó la cara abajo y metió riñones.. Álvaro Oliver, saludó tras parear. Tras el brindis al respetable, Mario comenzó sin probaturas y realizó toda la faena con la diestra. Tandas limpias y sin enganchones, hicieron que subiesen los decibelios en el tendido según sucedían los muletazos y las tandas. Incluso para poner el broche y el cierre, lo hizo toreando al natural con la diestra. El torero rápido supo ver cual era el pitón más potable del toro, y no dudó en exprimirlo hasta el final. Pinchazo y bajonazo trasero.

El sexto, tuvo su tela que cortar. En el caballo apretó de una manera dubitativa. En banderillas, esperó, pero al arrancarse lo hacía de pleno. Los quites de Gómez Carpio, fueron lo mejor del segundo tercio, sin quitar merito al último par de Curro Robles. La embestida informal del toro de Buenavista, no hizo posible que la faena cogiese vuelo. Escarbó y reculó antes de meter la cara en la muleta del torero. Mario con mucha decisión con la franela por ambas manos, estuvo muy por encima del toro sin escatimar en esfuerzos. Varios pinchazos.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Ossa de Montiel. Unas 410 entradas de las 500 puestas en venta por aforo permitido. Toros de Buenavista. Sin romper y sin ser buena la corrida, el mejor fue el cuarto.

Esaú Fernández. Oreja y dos orejas

Filiberto. Silencio en ambos

Mario Sotos. Oreja y silencio