Entre el frío, la lluvia y el viento, Raúl Rivera, Curro de la Casa y Marcos, trenzaron el paseíllo en Torija (Guadalajara) La voluntad de los tres espadas, estuvo muy por encima de un encierro soso y falto de raza del Marqués de Quintar. La falta de fuerza de los astados, emborronó el poso de madurez de Rivera, el temple de Curro y las ganas de Marcos. Con todas y con esas, los toreros mostraron sus cartas, y no fueron malas.

El primero de la tarde, hizo cosas buenas de salida, y otras no tan buenas. Remató de salida en los burladeros, pero hizo sonar el estribo al sentir la puya. Quizá este último apunte, no tiene por qué ser determinante. Rivera estuvo participativo y llevó al toro galleando por chicuelinas al caballo. Posteriormente, banderilleó con soltura al del Marqués de Quintanar. Raúl comenzó con la diestra para someter al toro y así hacerse con su embestida. Con el viento presente, el torero de Yeles intentó estructurar el grueso de la faena al natural entre enganchones al intentar el toro enganchar la muleta. La técnica del diestro y el no abusar en las tandas, hizo que el del Marqués de Quintanar aguantase un poco más. Cerró con la diestra con el toro venido abajo y el torero decidió atacar para provocar el estallido en los tendidos. Estocada casi entera.

Con una larga cambiada, recibió Raúl al cuarto de la tarde. Tras el encuentro con el caballo, el del Marqués de Quintanar, parecía llevar mejores cosas dentro que el resto de sus hermanos. El torero de Yeles, protagonizó el tercio de banderillas con cierta facilidad y solvencia. Raúl, estructuró una faena basada en el temple, las distancias al citar y la altura al colocar la muleta. Dejó algunos naturales y derechazos pero sin el eco suficiente por la falta de transmisión del toro. La voluntad y las buenas formas del torero, suplieron la falta de fuerzas del astado. Pinchazo y estocada en todo lo alto.

El segundo de la tarde, mostró buen tranco en el saludo capotero de Curro de la Casa, pero también evidenció la falta de fuerza. Un puyazo, un tanto excesivo por la condición del toro precedió al tercio de banderillas. Ya no cabían dudas de que el del Marqués de Quintanar estaría sujeto con alfileres.  Curro lo intentó entre las embestidas cansinas por ambos pitones. La colocación es fundamental y el saber coger los trastos, también. El torero de la tierra lo hizo y dejó algún que otro natural mientras sonaba el pasodoble Nerva. Media estocada y golpe de descabello.

El quinto, de buenas hechuras, también evidenció de salida la falta de fuerzas. Tras el encuentro con el caballo, la falta de raza era evidente, y en banderillas, ya no cabían dudas de que el del Marqués de Quintanar no tendría nada que ofrecer en el último tercio excepto nobleza. Curro lo intentó por ambos pitones bajo las formas del buen toreo. El torero alcarreño atesora temple, y eso suplió de alguna forma la falta de raza del animal. Estocada.

Con una larga cambiada, recibió Marcos al tercero de la tarde. Tras el puyazo, el del Marqués ya mostró lo que podía ofrecer. Con los palos, Domingo Siro Fernando Sánchez brilló sin más pero sin rozar la espectacularidad. Marcos comenzó la faena con un pase cambiado por la espalda en una declaración de intenciones. Con la lluvia presente y en los medios junto con la molestia del viento, el torero lo intentó por ambos pitones pero sin eco en los tendidos por la falta de fuerza del animal. Cerró lo nunca abierto metido entre los pitones. Estocada.

El toro que cerraba plaza, acentuó más la falta de raza de todo el encierro en general. Ya mostró su falta de fuerza en el saludo capotero de Marcos. En el encuentro con el caballo y en banderillas, el toro no mostró síntomas para ilusionar. El torero jugó con las medias alturas para que el toro no cayese desplomado al suelo y de esa guisa, estructuró una faena basada en el oficio y cargada de una seriedad palpable por los cuatro costados. Lo intentó por ambos pitones y el respetable supo verlo. Cerró la faena metido entre los pitones. Las distancias cortas, son su fuerte para terminar de calentar los tendidos. Su fallo con los aceros le privaron de trofeos.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Torija. Toros del Marqués de Quintanar, faltos de raza pero nobles.

Raúl Rivera. Oreja en ambos

Curro de la Casa. Palmas y dos orejas

Marcos. Dos orejas y ovación