De lo sucedido en el ruedo pues…Lo que usted diga y mande, Diego. En sus muñecas está la arquitectura del toreo clásico y eterno en tiempos de tanta vulgaridad. Lo que usted quiera y donde quiera, Diego. Donde los mortales no vemos agua, usted ve un mar rebosando de olas. En el momento que usted quiera y ordene Diego. Donde nadie veía opciones, usted a parte de meter al toro en la muleta, (Hablo del cuarto de la tarde) es capaz de torear enloqueciendo los tendidos. Me reitero, lo que usted diga y mande. ¿Hablamos del lance fundamental de capa? Usted Diego, está en otro nivel interpretando la verónica. Es capaz desatar la locura colectiva aminorando la velocidad del toro de salida y toreando simplemente magistral. Diego, lo dicho, usted manda.

 

Roca Rey, en el sexto simplemente salió con el puñal de guerra entre los dientes. Manzanares estando bien, no tuvo su tarde. O mejor dicho, fue eclipsado por sus compañeros. Los de Victoriano, mantuvieron el interés del aficionado.

Urdiales recibió al primero de la tarde con un excelso saludo capotero con el lance fundamenta.. Tras dos encuentros con el caballo, el riojano paró el tiempo toreando a la verónica e hizo enardecer al respetable. La condición del toro sobre todo por el pitón derecho, también ayudó. Durante el tercio de banderillas, el murmullo era presente en los tendidos. Tras el brindis al público, Diego ya estaba maquinando en su cabeza cual sería la estructura de la faena. Clásica. Y no dudó en torear con el clasicismo que le caracteriza con la diestra, donde logró los mejores y más bellos pasajes. Por el pitón izquierdo y ya podido el toro, cantó la gallina buscando el abrigo de las tablas. Estocada y golpe de descabello.

El cuarto fue un toro sin definir en los primeros tercios. Es más, yo diría que con algo de guasa. Un toro de embestida incierta que sin querer te hace pensar, y tener que hacer un despliegue técnico para solventar la papeleta. Diego la solventó y con nota alta. Una vez domeñado el toro con la muleta con diestra decidió atacar en la mitad de la faena en adelante y los tendidos enloquecieron con el toreo de Urdiales. Pero atacar toreando sin vender humo. Simplemente Urdiales. Estocada.

El segundo de la tarde mostró buen aire de salida metiendo la cara en el capote de Manzanares. Tras el encuentro con el caballo, la calidad del toro era palpable, y así lo siguió demostrando en el tercio de banderillas. El alicantino toreó con las muñecas y la cabeza. Con las muñecas para embarcar la embestida del toro por ambos pitones y con la cabeza para calibrar los tiempos entre tanda y tanda, aunque la faena no terminó de redondearse. El toro tuvo ese punto de casta donde en dos ocasiones puso en aprietos al torero. Pinchazo y pinchazo agarrado.

El quinto, «Soleares» buen nombre en la casa de Victoriano, pecó de poca fuerza. Quizá al estrellarse de salida contra un burladero, le pudo pasar factura. En el caballo no se empleó, y en banderillas ya era evidente que el toro poco o nada podría ofrecer en el último tercio. Manzanares lo intentó con la media altura y dándole mucho tiempo al toro entre tanda y tanda, pero la misión resultó imposible. Ni con la diestra ni con la zurda.

El tercero de la tarde, salió aparentemente con poca fuerza, pero antes del encuentro con el caballo, el caballo perdió pie y el toro se enceló con el caballo viniéndose arriba. En banderillas, el toro era un mar de dudas y Viruta se vio en una difícil situación donde casi le arrolla el toro y el quite milagroso de Juan Carlos Tirado le salvó del percance. Directamente el toro no valió para el último tercio, y tras intentar el toreo fundamental, Andrés se metió literalmente con la diestra entre los pitones del toro y tiró de recursos sacándose al toro por la espalda. Ahí llegó con fuerza al tendido. Bajonazo

El sexto, tuvo otro nombre célebre, «Dalia»  Pero el nombre, no siempre corresponde al toro que tenemos en la cabeza con el que años atrás soñamos el toreo. Este «Dalia» no tenía nada que ver. Informal de salida, incierto en el caballo y apretando en banderillas. Tras parear, José Chacón saludó tras parear. Tras brindar al respetable, Andrés realizó el pase cambiado por la espalda pero de rodillas. La imposición del peruano empezó en ese momento y acto seguido lo hizo con el toreo fundamental por ambos pitones. Los mejores pasajes llegaron por pitón derecho llegando al tendido con mucha fuerza. Firme y comprometido consigo mismo, Andrés no escatimó en esfuerzos y en ocasiones cruzando la línea roja del valor. Estocada.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Vistalegre. Toros de Victoriano del Río de juego desigual, pero de interés para el aficionado, siendo el mejor el segundo, un toro encastado.

Diego Urdiales. Ovación con saludos y oreja

José María Manzanares. Ovación con saludos y silencio

Roca Rey. Ovación y ovación con saludos tras petición.