La de Garcigrande no valió y punto. Es la cruda realidad. Otra cosa es que Juan Ortega con su concepto y su forma de interpretar el toreo, pellizcando el alma y parando los segundos, formase un lío, y ese mal llamado «medio toro» le valiese y formase un lío gordo con el primero de su lote. Con el segundo, más de lo mismo. Una faena cargada de detalles, matices y torería.

Julián tuvo la suerte de llevarse el mejor toro de la tarde, el quinto, al que le cortó las dos orejas. Morante, no tuvo nada de suerte con su lote

Nueve verónicas cargadas de enjundia le recetó Morante al primero de la tarde para ir abriendo boca, y  llegando con fuerza al tendido. Tras el encuentro con el caballo y en el transcurso del tercio de banderillas, el toro evidenció que no le sobraban las fuerzas. ¡Una pena! Y no, no pudo ser. Morante lo intentó por ambos pitones pero el toro ni pudo con su esqueleto. Varios pinchazos.

El cuarto de la tarde, fue otro toro que parecía tener la fuerzas justas, y así lo demostró en el saludo capotero. Dos encuentros con el caballo, y las dudas estaban ya en el aire. En banderillas el toro apretó. ¿En defensa por falta de fuerzas? Y efectivamente, las embestidas en banderillas fueron defensivas, pues en la muleta buscaba el cuerpo de Morante. El torero de La Puebla le tocó las costillas y abrevió cogiendo la espada. Esrtocada

El segundo de Garcigrande, salió estando en el alambre. En el tercio de varas y en banderillas, la falta de fuerzas del toro era una cruda realidad. Con la muleta, Julián cuidó al de Garcigrande toreando la diestra a media altura y dando esos tiempos tan vitales entre tanda y tanda. Cunando El Juli cogió la muleta con la zurda, el animal no podía ni con sus pestañas. Estocada.

La gente tenía ganas de toros, y en el saludo capotero de Julián, así lo manifestó jaleando las verónicas del torero. El quinto pareció tener mejor aire. Tras el encuentro con el caballo, un rayo de esperanza apareció en Vistalegre con las embestidas del toro, pero…En banderillas las cosas no estaban del todo claras. El Juli, brindó al respetable, signo inequívoco de posibilidades de faena. Y cierto, Julián tuvo ese buen augurio y le formó un lío al toro por ambos pitones. Toreó con ritmo y compás, midiendo los tiempos entre tanda y tanda sin someter al toro, que aunque noble y con calidad, también tenía el depósito de la gasolina muy justo. Con la zurda, dejó naturales de trazo largo y con mucha profundidad enloqueciendo los tendidos. La técnica del torero de Velilla es incuestionable, y cuando ve un agujero, intenta meter la cabeza por muy pequeño que sea. Abrochó la faena con la diestra, y puso la firma con una estocada en todo lo alto.

El tercero de la tarde, no fue un toro de embestida franca de salida. Tras el encuentro con el caballo, el toro iba con la cara alta, y en banderillas, la tónica del comportamiento del animal fue el mismo. Los pares de Andrés Revuelta pusieron al respetable en pie. Pero llegó Juan, y toreó con ese mal llamado «medio toro» y formó un lío toreando con la diestra. Los rechazos, duraron una eternidad y por segundos, paró los segundos en el minutero. Con la zurda, los tendidos reventaron de una manera espectacular al parar el tiempo el torero sevillano. Remató la obra con la diestra de la misma manera que la comenzó. Congelando el tiempo. Dos pinchazos y estocada. Imposible torear mejor, con más gusto y más despacio.

El sexto, tuvo una embestida poco franca de salida. Pero tras el encuentro  con el cabello, el toro aun estando en el limite, mejoró su condición. Durante el tercio de banderillas, la calidad del toro metiendo la cara, era palpable. Buen augurio de cara al último tercio, y del excelso toreo del torero sevillano. Y Juan lo hizo de nuevo, inmortalizó por momento al toreo al natural en una faena de corto metraje, pero de una intensidad fuera de lo normal, parando de nuevo los relojes del tiempo. (Ojo, no hubo ligazón pero la calidad fue sublime) Con la diestra, acarició la embestida del toro. Un trincherazo con dicha mano, ya fue la eclosión total de los tendidos ya enardecidos previamente. Pinchazo y estocada baja

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Vistalegre. Toros de Garcigrande, faltos de casta en líneas generales. Con calidad el 5º y 6º

Morante de la Puebla. Pitos

El Juli. Silencio y dos orejas

Juan Ortega. Vuelta al ruedo y oreja