Enrique Ponce, ha anunciado su retirada con un breve y escueto comunicado tras 31 años de alternativa.

La noticia nos cogía por sorpresa tras triunfar en León. Nada podía presagiar el comunicado del torero de Chiva anunciando su retirada de manera indefinida y repentina, y más cuando en varias entrevistas concedidas en diversos medios de comunicación, Enrique no veía su fin. Tres décadas al pie del cañón en todas las grandes ferias, no concuerdan con estas formas para despedirse. Todo torero y más estando en figura, anuncia su retirada a través de una rueda de prensa, para elaborar una temporada bonita y con fechas significativas. Todo choca y nada encaja y más por sus formas personales tan excelsas, ya que tenía unas cuantas fechas cerradas.

Ahora bien, nos asaltan un mar de dudas… Pues la trayectoria de Ponce, viene abalada por éxitos en las plazas más importantes del orbe taurino. Triunfador indiscutible aquí y al otro lado del charco. Capitán en Valencia y Bilbao. Dos ciudades y dos aficiones, que han marcado las temporadas del torero. Y ya le iba llegando la hora, pero ni la afición ni el valenciano, merecen algo así. Sus motivos tendrá, y quizá nunca los sabremos, aunque por la cabezas nos ronden varias teorías o suposiciones. Un triste adiós sin la despedida merecida.

Intuyo que todo puede traer aires del sur, eau de parfum, eau de cologne, Ana Soria. Pero independientemente del por qué de esta despedida tan insípida, es incuestionable la trayectoria del abanderado de Valencia y de una figura de época.