La localidad onubense de Almonte acoge estos días la exposición “Otorga Lo Imposible” en el Museo de la Villa, constituida ya en una de las exposiciones histórico-artísticas más ambiciosas organizadas por la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío en Almonte, encontrándose la Virgen del Rocío aún en Almonte, por causas de la pandemia de la Covid-19, es la ocasión propicia para celebrar este cabildo extraordinario en el mismo recinto expositivo donde se encontrará expuesta hasta el próximo día 15 de septiembre y para realizar las siguientes afirmaciones:

1- Que la Santísima Virgen del Rocío es, desde su origen, venerada por ganaderos de este territorio, como la mejor Protectora del ganado, por haber nacido su fenómeno devocional en el antiguo bosque de las Rocinas, al borde de las Marismas del Guadalquivir, lugar tradicional de cría de cabañas ganaderas de distinto género desde, al menos, la Edad Media.

2- Que reconocen en el mundo del toro y en toda la rica cultura generada por él, especialmente en las marismas del Bajo Guadalquivir, algunas de las señas externas de identidad culturales y antropológicas más significativas de la devoción a la Virgen del Rocío que perviven en la Romería más importante de la cristiandad, en sus atuendos camperos, en sus estampas campestres y en sus comitivas romeras.

3- Que teniendo Almonte una porción muy importante de su término municipal en este amplio territorio, en la depresión del Bajo Guadalquivir, ha sido tradicionalmente tierra de cría de ganado, incluido el toro de lidia, constituyendo durante siglos su actividad económica principal, la ganadería extensiva de equinos y bovinos, que tuvo un ámbito de proyección y crecimiento muy importante con motivo de la conquista de América, a partir de 1492. En este sentido encontramos señalados antecedentes históricos en la importante vacada del canónigo almonteño José Carlos Tello de Eslava (1687-1753), Hermano Mayor de la Matriz en 1728 y miembro de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla; y en las habilidades demostradas por el varilarguero almonteño, Fernando de Toro (1725-1801?), retratado por Francisco de Goya en su serie “Tauromaquia” publicada en 1816, por citar algunos ejemplos.

4- Que la devoción a la Virgen del Rocío tiene un radio de gracia muy relevante en el mundo taurino desde tiempo inmemorial, como ponen de manifiesto las capillas de muchas plazas de toros y diversos elementos ornamentales que se pueden apreciar en fincas, cortijos y tentaderos, dedicados a la cría de reses bravas en toda España y América, y los propios ganaderos, toreros, rejoneadores y otros oficios relacionados con este mundo (empresarios taurinos, mayorales, subalternos, picadores,…) que la invocan continuamente y en particular cuando se culminan las labores de acoso y derribo en el campo, que lo hacen habitualmente al grito de ¡Viva la Virgen del Rocío!.

Basta citar algunos ejemplos de esta relación, que incluso ha propiciado el nacimiento de nuevas hermandades filiales a lo largo de la historia de esta devoción: Manuel Suárez Jiménez (ganadero), Coria del Río (1849); María Martín Serrano (ganadera), Gines (1928); Antonio Cañero (rejoneador) y Rafael Guerra “Guerrita” (torero), Córdoba (1935),… por citar algunas.

Y cabe subrayar en este apartado la devoción de la dinastía de “Los Gallo”, una de las más importantes de la historia de la tauromaquia, acrecentada a raíz de la cogida mortal del diestro Rafael Gómez Ortega, “El Gallo”, en Algeciras, el 14 de junio de 1914, que lo llevó a regalar un EXVOTO a la Santísima Virgen del Rocío, con la leyenda OTORGA LO IMPOSIBLE. Una sentencia que han convertido con esta exposición en el distintivo de esta relación de la tauromaquia con El Rocío. Y una frase que es, así mismo, una síntesis insuperable que expresa la experiencia de tantos devotos de la Virgen que han encontrado al invocar su nombre: consuelo, fuerza, esperanza o el remedio definitivo para sus males.

5- Que reconocen el papel determinante del mundo del toro en varios momentos importantes de la historia de la devoción rociera en la que ganaderos, diestros, rejoneadores y empresarios taurinos… han prestado su arte y han manifestado su compromiso de forma desinteresada, contribuyendo decisivamente a su consecución y poniendo de manifiesto la vertiente social de la Fiesta, tan rica y fecunda: Obras de 1915 y 1918 en la antigua Ermita, Coronación Canónica de la Virgen del Rocío en 1918-1919, obras del nuevo Santuario del Rocío (1963-1970), Retablo y Camarín de la Virgen del Rocío (1981-2006),… Nuevas andas procesionales de la Virgen (2020-). En este mismo apartado, muchas de nuestras hermandades filiales podrían añadir sus experiencias propias (Triana, Coria del Río, Jerez de la Frontera, La Puebla del Río, Sevilla (El Salvador),…). Es esta importantísima vertiente Social la que queremos subrayar y destacar con esta exposición.

Concretamente y para la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío se integraron en las Juntas de la Coronación, muy restringidas en el número de sus miembros, el ganadero José Anastasio Martín Serrano, como tesorero, y varios miembros de su familia; así como, el diestro, José Gómez Ortega, “Gallito” y su apoderado, Manuel de Pineda.

Y a estos efectos, recuerdan los festivales que con carácter anual vienen celebrándose a beneficio de Cáritas Parroquial de Almonte, que han servido para mitigar tantas necesidades básicas y perentorias.

6- Que el último proyecto enunciado en el punto cinco, las nuevas andas procesionales para la Virgen del Rocío, que tras modificar su estructura, más ligera, se encuentra en plena ejecución, en el taller del orfebre Ramón León de Sevilla, están llevándose a cabo con el impulso decisivo del diestro Miguel Báez Spínola, “Litri V”, miembro de una importante dinastía torera onubense vinculada a esta devoción desde el primero de sus integrantes.

7- Que la exposición «OTORGA LO IMPOSIBLE», al poner de manifiesto esta realidad antropológica, cultural, artística, religiosa e histórica, quiere ser un motivo para ilustrar a los devotos de la Virgen sobre esta realidad, hasta ahora poco difundida, y para devolver al mundo de la tauromaquia tantos gestos de generosidad con la devoción a la Virgen del Rocío y reforzando sus lazos de unión y de conexión.