Era un día para la historia. La gente acudió en masa agotando las cerca de 6.000 localidades a la venta en tan sólo dos horas. Morante con seis de Prieto de la Cal en el Puerto de Santa María. El ambiente era especial, había muchas ganas, se olía una tarde histórica y lo fue… pero no por lo que todos esperábamos si no por la rapidez con la de Morante despachó siete toros, uno se devolvió sin motivo. Dos horas justas desde que hizo el paseíllo hasta que salió abucheado de la plaza.

Los de Prieto de la Cal, los legendarios Veraguas, estuvieron vacíos por dentro y dieron razones del porqué desaparecieron de los carteles. Morante pasó la tarde prácticamente inédito. No pasó nada de nada. Tarde aciaga en la que lo único destacable fue la gran actuación de un tercero, Fernando Sánchez, que es una figura en lo suyo. El público salió entre enfadado y decepcionado, lo peor que puede pasar cuando uno va a los toros.

Muy complicado fue el primer jabonero de Prieto de la Cal. No pasaba, mirón, medía mucho y era imposible para el lucimiento. Destacó en banderillas Juan José Trujillo con dos pares de gran exposición y pasó un mal rato ‘Lili’ en la brega que estuvo a punto de alcanzarlo hasta en dos ocasiones. Morante no se dio coba y cogió la tizona de matar desde el principio. Estocada entera. Silencio.

‘Jaecero’ hizo Segundo, otro jabonero más esbelto que el anterior pero sin nada dentro. Éste a diferencia del anterior no hacía cosas feas, simplemente se paró y fue nulo para el lucimiento. Destacó Aurelio Cruz en varas y Joao Diego Ferreira y Raúl Ramírez en banderillas. Morante dejó dos esbozos de verónicas y un trincherazo con sabor. No se dio coba tampoco y entró a matar. Pinchazo y estocada.

‘Veragüeño’ tampoco tenía nada. Un toro descastado, vacío, sin opciones. Lo intentó de capote dejando un par de lances en los que se escucharon los ‘ olés’. Destacó Fernando Sánchez en un soberbio par de banderillas. Tampoco se dio coba el cigarrero que montó la espada sin probaturas. Pinchazo y estocada. Silencio.

Se arrebató Morante de capote en el cuarto. Un toro negro que topaba y se defendía más que embestía. Otro toro que no sirvió y otro toro con el que Morante abrevió tras probarlo. Pinchazo y estocada. Silencio.

El quinto pagó los platos rotos de una corrida a la deriva y tras ser el único que parecía que pasaba en los engaños el presidente incomprensiblemente lo devolvió a los corrales sin hacer ningún extraño.

Salió el de Parladé y con ello las protestas del público que no entendían lo que pasaba en el ruedo. Un toro justo de fuerzas y poder con el que Morante intentó lucirse a la verónica sin brillantez. Se lució nuevamente un sensacional Fernando Sánchez en banderillas. Con la muleta tampoco sirvió. Un toro que llegó algo descordinado al tercio final, sin emoción, ni ritmo. Morante lo probó, lo intentó más que con los de Prieto de la Cal pero también abrevió. Media estocada. Silencio.

Cerró la tarde otro jabonero de Prieto de la Cal, de nombre ‘Escandaloso’, en el aire de sus hermanos. Otro toro sin nada dentro. Descastado, sin pasar, sin vida … vacío. Morante lo intentó para cubrir expediente sin que pasara nada. El público a estas alturas ya estaba desconectado de la tarde.

Ficha técnica:

Plaza de toros del Puerto de Santa María (Cádiz). Tercera de Feria. Se colgó el cartel de “No hay billetes”.

Toros de Prieto de la Cal. 1º peligroso, 2º parado, 3º descastado, 4º descastado, 5º devuelto a los corrales sin motivo aparente, 5º bis (Parladé) sin vida y 6º sin vida.

Morante de la Puebla (celeste y oro). Silencio, silencio, silencio, pitos, silencio y bronca.

Fotografía: Eva Morales.