La corrida de toros celebrada en Almagro, dejó varias lecturas; la primera, que el veterano Víctor Puerto, sigue en plena forma tras sus 26 años de alternativa. Evidentemente con más poso. La segunda, que el torero de Linares, (Aunque tuvo el peor lote) es otro de los agraciados por su forma de interpretar el toreo y está dando motivos para estar en todas la ferias aunque los empresarios no estén contando con él. El tercero, es que José Garrido, tiene la moneda en su mano y en cualquier momento puede pegar un severo puñetazo en la mesa, y así poder entrar en los carteles más codiciados. La dimensión dada en ambos toros, tercero y sexto, dejan patente de que el torero viene pidiendo paso.

Puerto estuvo metido en la corrida desde el minuto cero, pues de manera airosa se sacó al primero de la tarde casi al centro del ruedo toreando por verónicas. Buen tranco tuvo el de Núñez de Tarifa aunque no le sobraron las fuerzas, pues su pelea en varas le hizo y a parte mal picado, le hicieron merma. En banderillas mostró nobleza. Con la muleta, Víctor pulseó la embestida del toro toreando con la diestra, dejando ese pequeño espacio de tiempo entre tanda y tanda. El temple y la técnica fueron las del torero para estructurar la faena. Estocada.

El cuarto, de ideas no muy claras y embestida incierta, no permitió la expresión del saludo capotero de Víctor. Tras el paso por el caballo y en banderillas, el de Núñez de Tarifa echaba las manos por delante en los capotes. Julio Campano saludó tras parear. Víctor tuvo que poner fibra y corazón a la faena para poder configurar las embestidas del toro, pues este aunque metía la cara y embestía raudo y veloz, pero en ocasiones lo hacía de manera descompuesta. El torero estuvo despejado de ideas y muy solvente por ambos pitones. Para cerrar la faena tiró de recursos. Pinchazo y estocada desprendida.

Curro recibió al primero de su lote con el que le caracteriza toreando por verónicas. Tras el paso por el caballo y en banderillas, el respetable estaba con el torero de Linares. Por cierto, un toro con muy muy poca cara e innecesariamente mal presentado. En la muleta el toro soltaba la cara y el torero lo intentó sin acople y lucimiento alguno por ambos pitones. Cerró con dos trincherazos y puso la firma con una estocada.

El de Linares desempolvó el capote para soplar un buen ramillete de verónicas. El de Núñez de Tarifa, fue discreto en la pelea con el caballo, y en banderillas, aún estaba por definir. Curro inició la faena con la diestra, y cuando cambió de mano el toro se rajó y se echó. Hubo que apuntillarle.

Garrido tiene gusto toreando con el capote, y así lo demostró en el saludo capotero toreando por verónicas y en el remate con la media. Sacó al caballo por faroles tras un buen puyazo de óscar Bernal, y puso al respetable en pie en un quite inesperado. Tras el tercio de banderillas, saludó José Chacón. El torero tuvo frescura en la estructura de la faena, y aunque en ocasiones estuvo algo más acelerado que templado, supo sacarle al toro todo lo que tenía por ambos pitones. Con la zurda, firmó lo más destacado llegando al tendido, rompiéndose con el toro por momentos. Cerró toreando de frente y a pies juntos para acto seguido enterrar la espada. (Quizá algo trasera) El gran toro de Núñez de Tarifa, fue partícipe activo de lo acontecido.

Con la mente clara y despejada recibió el extremeño al que cerraba plaza. Por verónicas ya puso al respetable con la hierva en la boca. Tras el puyazo, el quite vino por chicuelinas de mano baja y el lío ya fue más que palpable en los tendidos. La brega de Chacón en banderillas fue pata negra de cara al torero para enseñar al toro. Garrido, más templado y menos acelerado en el sexto que con el tercero, dibujó el toreo al natural. Con la diestra, no quiso dejarse nada en el tintero. Estocada.

FICHA DEL FESTEJO:

Plaza de toros de Almagro. Toros de Núñez de Tarifa

Víctor Puerto. Oreja en ambos

Curro Díaz. Oreja y silencio

José Garrido. Dos orejas y oreja