Interesante tarde de toros vivida en Arles donde Extremadura salió victoriosa en todas sus vertientes. Gran corrida de toros de Jandilla con el último premiado con la vuelta al ruedo y otros dos importantes (2º y 4º). Emilio de Justo firmó la mejor faena al último. Pureza, verdad y entrega demostrando que ya es una figura del toreo. Lástima que el toro no doblara a tiempo y todo se quedó en una oreja. Perera derrochó capacidad y poder y estuvo macizo desorejando al segundo y Ferrera firmó una obra muy personal y sentida en el cuarto que fue premiada con las dos orejas.

Serio y cuajado era ‘Isleño’, el primero de Jandilla. Ferrera estuvo en lidiador, sacándose al toro a los medios. Importante fue el tercio de varas a cargo de toro, caballo y picador (Antonio Prieto). De largo se arrancó el burel y muy bien lo cogió Prieto. Centrado estuvo Ferrera con la muleta. El de Jandilla tenía mejores principios que finales y eso propició una faena de altibajos. Lo entendió Ferrera mejor en redondo. En especial un par de series muy templadas y alargando las embestidas. Con el izquierdo el toro protestaba más y Ferrera le pudo menos. Dos pinchazos y casi entera en buen sitio. Silencio.

‘Centurión’ era más alto que su hermano y aparentaba más e incluso se escucharon palmas a su salida de toriles. No se empleó en el capote echando las manos por delante y dejando a Perera inédito hasta el quite ejecutando unas chicuelinas de mérito y valor. Una faena de menos a más la que dejó Perera sobre el ruedo de las Arenas de Arles. Lo hizo todo el extremeño y lo cuajó. Le impuso el ritmo que le faltaba al toro con su poderosa muleta y su excelsa capacidad. Le puso la muleta alante, planchada y sin quitársela de la cara a milímetros de la testuz fue enlazando pases. A medida que fue avanzando la faena la mano cada vez más baja y mayor profundidad, teniendo el don del temple por bandera. El lado izquierdo no era lo mismo, más protestón y sin recorrido y eso hizo que Perera volviera a la diestra. En el medio del óvalo de Arles se talonó y allí se desató la locura. Toreo en redondo y sin inmutarse se desprendió de la ayuda para dar naturales y redondos enroscándose el toro en la cintura y poniendo al público en pie. La estocada de libro. 2 orejas.

El tercero correspondía a la ganadería de Vegahermosa. Un toro con nobleza pero al que le faltó fondo y transmisión. De Justo toreó para el toro de capote, sin que llegara el lucimiento. Destacar el gran tercio de banderillas protagonizado por Morenito de Arles. Comenzó la faena de muleta por bajo, abriéndole los caminos y saliéndose a los medios. Después trazó muletazos en redondo con profundidad y acople, y es que De Justo todo lo hace de verdad, buscando el ajuste y cargar la suerte y eso transmite. El toro fue a menos pero Emili a más. Lo tiene claro. Muletazos desmayados, metiendo riñones y embarcando las embestidas con la bamba de la muleta. Al natural hubo muletazos de gran factura. El final de faena fue por manoletinas con el compás abierto y citando de frente. Estocada casi entera. Oreja.

El cuarto volvió a ser de Jandilla y Ferrera estuvo en lidiador y fiel a su nueva tauromaquia. El de Jandilla fue bravo, tenía emoción y eso se trasladó a los tendidos. Comprometido Ferrera con el tercio de varas, decidió lucirlo y darle distancia y el toro acometió con alegría. La fiesta iba a más cuando decidió banderillear. Puso al público en pie sobre todo en el último par al quiebro cerrado en tablas. La faena fue notable por ambos pitones. El toro con emoción y el torero dispuesto. Con temple y ligazón. En su concepto dejó adornos y muletazos personales. Lo mejor llegó al final cuando se puso erguido, metió riñones y corrió la mano con lentitud. Entró a matar como acostumbra últimamente dándole todas las ventajas al toro y tras un mete y saca muy bajo enterró la espada al segundo intento. 2 orejas.

El burraco que hizo quinto era un toro más informal. No terminó de entregarse nunca. Perera paso inédito de capote y tuvo que mostrar su poder en la muleta. El toro bronco y protestón, sin ir de verdad. Perera firme y dispuesto. Con la diestra mandó más y fue haciendo las embestidas del toro cada vez más profundas. Intentó la ligazón y la mano baja en todo momento y por momentos llegó a rematar tandas compactas pero trabajadas. Muy por encima del toro estuvo el de La Puebla de Prior. La música sonó a destiempo y eso hizo que Perera tuviera que alargar en exceso la faena y el toro acabó en tablas aburrido. Media estocada y descabello. Ovación.

El ‘cierraplaza’ de Jandilla completó la gran presentación de toda la tarde. Lo recibió toreando a la verónica hasta salirse a los medios De Justo rematando la serie con dos buenas medias. Extraordinario fue el toro y soberbia la actuación de Emilio de Justo que sigue dando puñetazos en la mesa. ‘Ornitólogo’ tuvo un pitón izquierdo de oro y lo aprovechó a la perfección Emilio. La verdad, la pureza, el cargar la suerte y la colocación perfecta. Con la diestra, en redondo, dio una lección de lo que es citar alante y rematar atrás con la mano baja, profundidad y ligazón. La zurda fue todo un deleite. Figura desmayada y corriendo la mano. Todo fluía, todo compás. Cambios de mano a ralentí. Pases del desdén, trincherazos de carteles… El final con naturales totalmente de frente, muy puro. Una estocada caída que tardó en hacer caer el toro emborronaron las dos orejas quedándose en un trofeo y vuelta al ruedo del toro.

Ficha técnica:

Plaza de toros de Arles. Cuarta de la Feria del Arroz. Media plaza.

Toros de Jandilla y Vegahermosa (3º). 1º noble con ritmo, 2º encastado, 3º faltó fondo, 4º bravo, 5º protestón y 6º enclasado, premiado con la vuelta al ruedo número 42.

Antonio Ferrera. Silencio y 2 orejas.

Miguel Ángel Perera. 2 orejas y ovación.

Emilio de Justo. Oreja y oreja.