La cuadrilla de emboladores de Gea de Albarracín fue la más rápida en embolar los toros de Victorino Martín durante el festejo nocturno que culminaba una jornada histórica en la plaza de toros de Castellón. Los turolenses pararon el cronómetro en 18’19 segundos, seguidos muy de cerca por el resto de cuadrillas en un concurso muy ajustado y en el que se vieron emboladas muy limpias. Las cinco cuadrillas estuvieron muy bien, y con mínimas diferencias en los tiempos de sus emboladas. Muestra de ellos es que, entre la primera y la última clasificada, apenas les separaron 4 segundos de diferencia; y ninguna de ellas tuvo que recibir ninguna penalización por el mal uso de los trastos. Destacaron por encima del resto las salidas al rabo de Marcos Biel – de los emboladores San Miguel de Mora de Rubielos – , de Lucas – de los emboladores Rosa Mari de Torrechiva – , y la realizada por Jorge «Pijilla» por parte de la cuadrilla l’Alcalatén de L’Alcora y que a la postre fue la premiada por el jurado. El trofeo para la mejor cortada de soga recayó en Miguel Cali, de la cuadrilla Calaixons de Les Alqueries. Los «victorinos» volvieron a dar juego y se vivieron emocionantes y bonitos detalles por parte de los aficionados que tuvieron el valor de enfrentarse a los toros de esta mítica divisa. Incluso alguno de los toros que más reservones se habían mostrado durante su lidia por la tarde, se vinieron arriba por la noche y realizaron buenas emboladas. De no haber sido por limitación horaria que había fijado las autoridades, a buen seguro hubiésemos podido ver el fondo que tenían los cinco astados venidos desde Las Tiesas de Santa María.

Tras el concurso de emboladores, les llegaba el turno a las reses navarras de Arriazu, que ofrecieron un buen espectáculo con su bravura y su astucia. El juego de las vacas, capones y del novillo que puso punto y final a la noche, unido al gran ambiente que había en el callejón y los tendidos de la plaza, nos hicieron vislumbrar esa normalidad que cada vez tenemos más cercar. En lo puramente taurino, los capones «Repartidor» y «Friolero» pusieron las emociones al límite con sus saltos al callejón, mientras que algunas de las vacas estrellas de la casa como «Fantasía» y «Brujita» limpiaron la plaza y tan sólo los más valientes se atrevieron a medirse a ellas; entre estos elegidos destacó el joven Raúl Gil de Puertomingalvo, que estuvo muy bien durante toda la noche. Otros de los momentos que destacaron en este festejo nocturno en el coso de Pérez Galdós, llegaron de la mano del veterano «Polvorilla» – con una espectacular tanda de quiebros a la número 602 «Granchera» -, y un meritorio quiebro a pelo de Adrián Pérez. Únicamente lamentar la aparatosa cogida de un joven durante la realización de un quiebro. El recortador resultó feamente cogido por uno de los capones, que se ensañó con él y se vivieron unos angustiosos momentos hasta que el resto de participantes consiguieron quitárselo de encima.

– Cuadrilla Calaixons de Les Alqueries: 19’22 segundos.
– Emboladores San Miguel de Mora de Rubielos: 20’62 segundos.
– Cuadrilla de emboladores de Gea de Albarracín: 18’19 segundos.
– Emboladores Rosa Mari de Torrechiva (últimos ganadores Castellón): 20’49 segundos.
– Cuadrilla l’Alcalatén de l’Alcora: 22’89 segundos.

Mejor cortada: Miguel Cali de Les Alqueries
Mejor rabero: Jorge «Pijilla» de L’Alcora
Mejor tiempo: Gea de Albarracín

Fotografía: J. Díaz (Facebook Tauroemoción Comunidad Valenciana)