Una ilusionada Talavera se cita con el futuro, muy presente, del toreo este sábado.

Talavera de la Reina gozó de una gran categoría dentro del mundo del toro. En su coso, el de La Caprichosa, han hecho el paseíllo diestros de la talla de Manuel Benítez, Paco Camino, El Viti, Jaime Ostos, Antonio Ordóñez, Joselito, El Juli, José Tomás, César Rincón…

Pues bien, la llegada al mundo del toro de Tomás Rufo ha ido recuperando la ilusión en la Ciudad de la Cerámica por el toro. Talavera, lugar en el que se reúnen los aficionados de toda la comarca, está volviendo a la plaza de la mano de los éxitos de un torero al que han visto crecer y qué, cómo es natural, consideran propio cómo lo es.

Y es ahora cuando Rufo, en el momento más decisivo de su carrera, apuesta por su plaza y su gente. En un compromiso que para él, a 6 días de ir a confirmar en Las Ventas, le otorga máxima importancia dentro de su calendario. Un día de máxima responsabilidad al mirarse en el espejo de las grandes figuras que trenzaron el paseillo en este ruedo y con toda la ilusión de volver a ver los tendidos llenos de ilusión y de futuro.

De la mano de otra promesa, en este caso, del toreo a caballo, como es Guillermo Hermoso de Mendoza, rejoneador que lleva en sus genes el ADN de la máxima figura del rejoneo contemporáneo, Pablo Hermoso, y ante un encierro de un hierro del que poco se puede decir. Los toros de la también toledana ganadería de Alcurrucén para lidia a pie y de Fermín Bohórquez para lidia a caballo.

Una tarde en la que confluyen todos los ingredientes para saborear el toreo que nos acompañará los próximos años.