Gran debut de Álvaro Núñez como ganadero en el coso de los Califas. A excepción del segundo de la tarde que se acabó pronto los otros cinco tuvieron opciones. Destacaron por su bravura el tercero y el cuarto y el primero por su clase, nobleza y fondo. Nadie se aburrió en los tendidos y es que los de Álvaro Núñez trasladaron una gran emoción al respetable, siendo una corrida de aficionados y de público, algo difícil de ver hoy día.

Triunfaron Roca Rey, que cortó tres apéndices, y el que tomaba la alternativa, el cordobés ‘Lagartijo’ quien consiguió las dos del primero. Hubo triunfalismo en los tendidos y mucha generosidad en los trofeos. Sin embargo el que toreó de verdad fue Talavante, volviendo a su mejor versión, y pinchando un gran triunfo en el cuarto.

Fue el número 25 de nombre ‘Campanito’ colorao de capa el que abrió la tarde y el que pasará a la historia por ser el primer toro en saltar a un ruedo de la ganadería de Álvaro Núñez y ser, además con el que se doctoró Lagartijo. El toro salió abanto y sin fijeza, manseando en varas pero que para la muleta fue extraordinario con un fondo de clase y nobleza más que interesante. Fue el perfecto colaborador de un muy voluntarioso Lagartijo. La obra del diestro local estuvo basada en la ligazón y el valor. Al toreo fundamental le faltó mayor ajuste y que el trazo del muletazo fuese más curvilíneo y no lineal. Dejó los mejores momentos al natural, corriendo bien la mano con profundidad y por abajo. La explosión de la faena llegó al final con un toreo más de cercanía y encimista donde se vio al mejor Lagartijo. Se lo dejó llegar a los muslos de manera literal y asustó al miedo ante una gran nobleza del de Álvaro Núñez. Cerró con unas manoletinas ajustadas que llegaron a los tendidos. Estocada caída. 2 orejas.

Apuntó muy buenas cosas el segundo de nombre ‘Jarandero’ pero no llegó hasta el final. Talavante dejó un muy buen recibo a la verónica intercambiando los lances a pies juntos con otros de compás abierto llegando a casi los medios. Mucha clase tenía el ‘negrito’ pero poco fuelle. Lo cuidó en todos los tercios. Sin embargo, Roca Rey no quiso perder la oportunidad y entró en quites cuajándolo con aplomo y valor. Lance para echarse el capote a la espalda y saltillera con un remate a una mano que fue un trincherazo ‘cumbre’. No llegó a la muleta. Talavante solo pudo dejar una buena tanda inicial en redondo y naturales sueltos de gran factura para abrochar la faena. Estocada tendida y atravesada. Ovación.

‘Galán’ fue un toro bravo pero muy exigente. Se quedó casi sin picar y eso lo acusó al llegar a la muleta. Roca Rey comenzó la faena por muletazos por alto sin inmutarse en la primera ralla finalizando la serie con un pase cambiado de infarto. El toro pidió los papeles, pegajoso, sin regalar ni una embestida, sabiendo lo que se dejaba atrás. Embestía con mucha emoción y eso se trasladaba al tendido. Roca Rey no se amilanó y le plantó cara. Fue un combate de boxeo. El toro por el lado derecho no tenía ni uno y por el izquierdo daba una de cal y otra de arena. Requería mando y poder. Al natural bajó la mano, ligó y se puso en el sitio del toro. Se la jugó. ¿Faltó limpieza? Sí, pero que difícil era que no tocase la muleta. Le hizo sudar al peruano. Gran estocada. Oreja.

El cuarto fue otro gran toro de Álvaro Núñez. Importante y bravo fue ‘Encendido’ que propició ver la mejor versión de Talavante. Entendiendo al toro, le dio un buen castigo en varas que sirvió al toro para ahormarlo y que no se pusiera tan brusco como el anterior. Lo cuajó Talavante. Pudo al toro a base de torearlo.  Por ambos pitones. Comenzó en redondo, mano baja, girando talones, muleta en la cara y muletazos profundos. Así fueron dos tandas. Después fue a la zurda. Hubo dos naturales enteros en los que pudo de verdad con el toro. En la siguiente tanda, hubo magia, embrujo y mucha pasión y entrega de Talavante. ¡Qué mano izquierda! Los olés salían del estómago. Talavante lo estaba consiguiendo… ¡Y con la emoción de un toro bravo! Ralentizaba los pases. Tanda larga y encajada en los riñones. Volvió a la diestra, el Talavante más templado que se recuerda. Una tanda ligada, larga y profunda, que puso al público en pie. Después alargó la faena con otras dos tandas que no fueron tan redondas ya que el toro llevaba ya mucha faena. Manoletinas ajustadas para cerrar. Pinchazo y estocada. Ovación tras aviso.

Mansito salió el quinto. Más justo de presentación pero que tuvo interés ya que metía bien la cara en los engaños. Roca Rey realizó una faena que tuvo dos fases. La primera de toreo fundamental donde no terminó de haber acoplamiento toro y torero. Quizás ‘Currillo’ requería más espacio entre muletazo y muletazo. Aún así hubo muletazos de buen trazo sueltos. La explosión llegó en el toreo más accesorio. Hubo un gran arrimón de Roca Rey, se dejó llegar los pitones a la barriga sin inmutarse. Dos circulares por la espalda muy templados y conseguidos pusieron al público en pie. Cerró con unas ‘luquecinas’ muy ajustadas, y atornillado al piso. Gran estocada. 2 orejas.

El cierra plaza fue más deslucido que sus hermanos. Manseó también en varas y lo puso difícil en banderillas. Lagartijo estuvo muy voluntarioso y animoso pero se le notó el escaso oficio que tiene el diestro cordobés. Intentó ligar siempre por ambos pitones pero a la faena le faltó temple y limpieza. El de Álvaro Núñez fue noble pero le faltó clase y recorrido en la muleta.  Erró con los aceros. Silencio.

Ficha técnica:

Plaza de toros de Los Califas de Córdoba. Segunda de abono. Más de media plaza.

Toros de Álvaro Núñez. Presentación desigual. 1º noble con clase y fondo, 2º faltó motor, 3º y 4º bravos, 5º manso encastado y 6º noble.

Alejandro Talavante (catafalco y oro). Ovación y ovación tras aviso.

Roca Rey (tabaco y oro). Oreja y 2 orejas.

Lagartijo (blanco y plata). 2 orejas y silencio.