Tres avisos para David Mora en una mala tarde en Las Ventas

En la Plaza de Las Ventas de Madrid, tercera corrida de la Feria de San Isidro , con más de tres cuartos de entrada , se lidiaron los toros de la ganadería de El Pilar, que resultaron bien presentados, falta de raza, casta y algunos de fuerza, deslucidos en general a excepción del primero que se dejó pero que le faltó fuerza y el quinto que aunque con peligro, había que poderle. el segundo manso y serio , el tercero se apagó, el cuarto, deslucido, sexto se vino a menos.

  • Diego Urdiales : silencio tras aviso y silencio.
  • David Mora: silencio y bronca tras tres avisos.
  • José Garrido: silencio y silencio.

Incidencias: Se desmonteró Ángel Otero tras parear al segundo.

El manejable primero, de buena condición y bravo  de El Pilar, le faltó fuerza, pero  permitió a Diego Urdiales ejecutar  un buen quite a la verónica. Luego brindó al público y su labor con la muleta fue pulcra sobre todo por la diestra, pero sin ligar y sin rematar. Se atascó con la espada, silenciaron su labor. Con el cuarto, un toro deslucido que le faltó raza y que no rompió en el primer tercio, se fue aplomando y  Diego no pudo hacer nada, tras estocada, silenciaron su labor

David Mora recibió al deslucido, manso segundo que además rebrincaba y se empeñó en saltar las tablas  , quitó Garrido. Brilló en banderillas Otero , poniendo de pié a los aficionados de la Plaza.  David Mora logró sacar algún pase suelto sin lucimiento alguno. Tras pinchazo y media estocada y descabello , silenciaron su labor, tras el aviso . Con el quinto, el toro más pesado del encierro, Garrido quitó por delantales, un toro incómodo, pero que iba, el madrileño no se acopló , no tuvo argumento , no tuvo ideas . David Mora pasaportó al animal , pero no cayó  y se  atascó con la tizona y con el descabello hasta que le sonaron los tres avisos.

El descastado tercero tenía genio y se defendía , José Garrido trató tanto con el capote como con la muleta , pero sin opciones de triunfo. Con el sexto, que se movía pero sin clase, el diestro estuvo firme y con voluntad, pero se vino a menos y tras la estocada defectuosa , silenciaron su labor.

Triunfo de la terna en Osuna con un encierro falto de emoción de Julio de la Puerta

Ambiente festivo en Osuna, provincia de Sevilla, en la que se han lidiado seis toros de la ganadería de Julio de la Puerta, bien presentados, algunos anovillados, para plaza de tercera, en la que se han cortado un total de 6 orejas que se han repartido entre Juan José Padilla, Manuel Escribano y López Simón.

Juan José Padilla estuvo «en ciclón» con sus dos toros. Al primero de la tarde, el más terciado de la corrida, lo recibió con una larga cambiada de rodillas seguidas de unas verónicas con rodilla semiflexionadas. Pronto se vio la justeza de fuerza y raza del toro. En banderillas compartieron el tercio Padilla y Escribano haciendo las delicias del respetable. Con la muleta, Juan José tiró de oficio ligando pases por la derecha y dejando naturales templados y relajados de gran factura. El toro fue a menos impidiéndole al jerezano completar la faena. Dejó estocada trasera y erró varias veces con el descabello.

El cuarto de la tarde fue premiado con la vuelta al ruedo. De nombre «Amapola» fue el único que transmitió y metió la cara con franqueza en los trapos. El recibo capotero fue muy vistoso con 2 largas de rodillas, pie juntos a la verónica y un recorte por bajo. En banderillas el toro le complicó al jerezano pero sacó toda la técnica para cumplimentar los tres pares. Con la muleta inició la faena con molinetes de rodillas jaleados por la afición. Faena de muchos pases por ambos pitones, abusando de excelsos circulares y adornos. El toro aguantó y el público pidió el indulto del astado pero finalmente Padilla acabó con él con una estocada corta en el sitio. El premio para el torero las 2 orejas.

A Manuel Escribano le tocó en suerte un lote noble, pero sin transmisión. También comenzó su tarde con una larga cambiada, verónicas y chicuelinas. Poco castigo le dio en varas y luego le propinó un quite por saltilleras muy lucidas. En la muleta estuvo muy centrado y técnico, obligando al animal a repetir y poniéndole gusto en los muletazos. Al final de la faena calentó a los tendidos acortando terrenos, dejándoselo llegar cerrando con unas manoletinas. Estocada trasera y caída que bastó para que el toro doblase y se llevase la primera oreja de la tarde.

Con el quinto de la tarde brilló en banderillas sobre todo con el par al quiebro cerrado en tablas que quedó muy ajustado. Comenzó la faena de rodillas, con molinetes de pie y un pase de pecho largo. El toro fue a menos a medida que transcurría la faena faltándole un punto de transmisión. Escribano no se encontró a gusto con el toro pero aún así tiró de oficio. Mató al toro con una estocada baja que sacaron los subalternos y otra caída que sirvió para que se echase el animal. El público pidió con fuerza la oreja que el presidente finalmente concedió.

Alberto López Simón hizo la faena más meritoria de la tarde con el tercero de la corrida. Un toro que salía desentendido de los trastos evidenciando la falta de raza. Comenzó la faena el de Barajas a pies juntos pasando al toro por alto con emoción. El secreto de la faena radicó con como giraba los talones para quedarse colocado y obligar al toro a seguir la muleta, principalmente con la mano derecha. Intentó ligar en todo momento con el fin de que el toro no parase y no saliese deslucido con la cara alta. Con la zurda dejó naturales sueltos muy bellos. Finalizó la faena encadenando circulares por ambos pitones, sacándoselo por la espalda, luquecinas y bernardinas ajustadísimas. La estocada cayó arriba y le valió las 2 orejas.

Con el que cerraba plaza no pudo hacer nada, ya que el toro desde el principio no tenía recorrido ni clase, parándose en los engaños y quedándose en la cadera. López Simón lo enseñó y se fue a por la espada finalizando así la primera de la Feria de Osuna.

Plaza de Toros de Osuna.

Primera de abono. Tres cuartos de aforo.

Toros de Julio de la Puerta. Suficientes de presentación, justos de raza, faltos de motor y clase en general. Destacó el cuarto de la tarde premiado con la vuelta al ruedo.

Juan José Padilla (grosella y oro). Silencio y 2 orejas.

Manuel Escribano (fucsia y oro). Oreja y oreja.

López Simón (azul marino y oro). 2 orejas y silencio.

Carlos Ochoa, destaca «en novillero»

Solamente Carlos Ochoa estuvo en novillero, en una tarde sin novillos.

 

Valencia, sábado 13 de Mayo 2017

Novillada en honor a la Virgen de los Desamparados

Entrada; Casi un tercio en tarde calurosa

6 novillos de Sánchez Herrero, faltos de trapío y desigual en presentación, sin casta y desrazados, que mansearon en líneas generales. (3º devuelto al corral tras escuchar los tres avisos)

Fernando Beltrán (Bandera y Oro)

-Silencio tras 2 aviso y Vuelta tras 2 avisos

Alfonso Cadaval (Celeste y Oro)

-Silencio y Silencio tras aviso

Carlos Ochoa (Rosa y Oro)

-Silencio tras 3 avisos y Saludos

Se guardó un minuto de silencio tras el paseíllo. Saludaron tras parear el 2º, Santi Acebedo y Manuel Izquierdo

Cerraba el abono fallero del 2017, esta novillada en honor a la Virgen de los Desamparado.

Salió en primer lugar un novillo hondo y largo, a la par que distraído. La sosería y desentendimiento del astado no permitió el lucimiento en las verónicas de recibo del valenciano Fernando Beltrán. Tras dejarse pegar en varas, se paró y tiró la cara arriba en banderillas. Fue y vino el astado sin trasmisión a la muleta que le ofreció Fernando sin llegar a componer entre ambos una faena. El de Faura, realizó un nefasto uso de las armas toricidas ante este primer novillo.

“Fabiolo” recibía por nombre el cuarto de la tarde, Soso, descastado y sin trasmisión, llevó la cara alta desde la salida. No mejoro el novillo en el caballo, ni con los avivadores. Con la muleta Beltrán, sumó un continuo goteo de pases, logrando lo más hilvanado sobre la mano izquierda. Pinturero final de faena con garboso abaniqueo que no opacó la delantera y caída estocada.

Realizó un largo saludo capotero el sevillano Alfonso Cadaval a “Jugador”, segundo novillo de la tarde, noble y con movilidad. En banderillas se desplazó largo dejando lucirse a los subalternos.  Con la franela no llegaron a un entenderse toro y torero en ningún momento. Basto, alto y estrecho de sienes, el quinto de la tarde de nombre “Garbancito”, fue un mastodonte que no se empleó en el caballo, ni en banderillas, y que en el último tercio,  se desplazó con nobleza y sin trasmisión, dejando vislumbrar los atisbos de calidad que se le presuponen al coletudo sevillano.

“Carbonero” que recibió pitos de salida y manseo en el trascurso de la lidia, sembró el desconcierto en el ruedo valenciano, tras ser saludado por el madrileño Carlos Ochoa con ajustados faroles de rodillas. Derribó al caballo y se dolió en banderillas. Con la muleta, acertó Ochoa al sacare a los medios al novillo, y a pesar de dejarle bien puesta la muleta, el astado prendió el camino de las tablas con prontitud, donde el joven espada puso toda la entrega en favor de obra.  Acuso la falta de experiencia y tardo una eternidad en colocar al novillo para entrar a matar. Lo que propició que el novillo se le fuese sin matar a Carlos Ochoa.

Tuvimos que esperar al sexto de la tarde para ver un novillo con sus kilos y algo de remate. Humilló ante los vuelos de la franela del novillero madrileño que jugó bien las muñecas a la verónica. Manseó “Mogon” durante toda su lidia y pronto se vio de las escasas opciones. Carlos Ochoa, le entrego bien las telas y a base de entrega y voluntad pudo robarle pases.

 

Fernando Beltrán, falto de raza. Alfonso Cadaval, sin conjunción. Carlos Ochoa, novillero.

Zalduendo con dos siglos de antiguedad

El Hierro de la ganadería Zalduendo cumple éste año dos siglos de antiguedad y por éste motivo, la ganadería lucirá  un logotipo conmemorativo.

Tomó antigüedad el 14 de julio de 1817 lidiando una corrida entera en la capital de España. Tercera más antigua , formada con reses de casta navarras y hoy procedente en su totalidad del encaste Domecq.

El origen de Zalduendo viene de 1722 cuando Joaquín Zalduendo formó la vacada con reses navarras, de esa forma fue dándole forma hasta llegar a convertirse hoy , en una de las más apetecidas por los diestros.

En 1939 la compra don Martín Amigot Serna y mantuvo el hierro , la antiguedad y la divisa original. Siete años más tarde, su hijo Javier Amigot Sánchez toma la vacada hasta el año 965, que fue adquirida por la Sociedad anónima VIllaralto. Luego en 1987 la compra don Fernando Domecq Solís y mantiene el hierro, la antiguedad, la divisa pero eliminó los ejemplares de casta navarra y dejó el de Jandilla, logrando que Zalduendo pasara a primer nivel.

Hace tres años el mexicano Alberto Bailleres dueño de otras ganaderías  en México, Mimiahupam, Begoña, Santa Teresa, San Martín, compra el hierro que hasta nuestros días se encuentra en uno de los primerísimos lugares de prestigio, gracias a los triunfos en las principales plazas de toros.