Julián Revelles, de Cerro Longo: “Volvemos a la Copa Chenel y al Circuito, estamos pendientes de la novillada concurso en Madrid del 1 de mayo”

La Tierra del Toro se adentra de nuevo en el campo, en este caso en la ganadería madrileña de Cerro Longo

por | Ene 19, 2024

Julián Revelles, de Cerro Longo: “Volvemos a la Copa Chenel y al Circuito, estamos pendientes de la novillada concurso en Madrid del 1 de mayo”

 

Cerro Longo es una ganadería que pasta en tierras madrileñas, de procedencia Domecq pero formada con sementales y vacas de diferentes hierros. Julián Revelles, su propietario nos explica su procedencia así como lo que le espera en 2024.

“Yo todavía soy aprendiz de ganadero, esto lo empezó mi bisabuelo así que tengo la suerte de ser la cuarta generación. Uno trata e cumplir con lo que le han enseñado y de agradecer todo lo que le han podido mostrar con el paso de los años. Disfrutamos cada día de esta pasión, es una lucha constante para tratar de no arruinarse, pero ahí estamos”, comenta Julián Revelles, ganadero de Cerro Longo.

Sobre la procedencia actual de al ganadería, el ganadero relata de donde proviene: “Cuando mi abuelo fallece, la ganadería se parte en dos entre mi madre y mi tía. Mi tía tiró por la rama Santa Coloma y mi madre por Contreras, ellas tenía vas y sementales de la hermana de Baltasar Ibán. También tenían algo de Martínez y lo llevaban por separado cuando yo lo cogí. Cuando cogí yo las riendas, lo de Martínez no me terminaba de convencer y lo eliminé todo. Lo de Contreras lo voy pringando con lo de mi primo que era Núñez y Domecq. Con el tiempo fui sacando lo que había de Contreras y metí Domecq, compré en 2018 un lote de veinte vacas y dos sementales de El Casillón, la parte que tenía de Algarra y Zalduendo. Durante la pandemia compré otro lote de vacas y un semental a Fuente Ymbro. Anteriormente tuve la suerte de tener amigos que me prestaban sementales, metí uno de Jimenez Pasquau, dos que tenía él de Garcigrande,… y luego gracias a Dios hemos sacado sementales de casa”. 

Pese a prevalecer una sangre, la divisa está formada por diversas ganaderías. Revelles lo explica: “Aunque sea todo Domecq, cuando tú abres tanto la ganadería te arriesgas a equivocarte más, pero yo creo que tengo claro lo que necesito, lo que quiero y lo que busco. Muchas veces, teniendo los pies en el suelo, pero tratamos de evolucionar y abrirnos, para mí es bueno tener un abanico de pruebas. Por ejemplo, ninguno de los machos puros de Fuente Ymbro se han lidiado en una plaza, los quemamos en casa para ver si sacamos nosotros un semental”.

-¿Qué buscas tú en un toro?

-“Yo creo en un toro con emoción, con transmisión, un animal que como espectador me haga vibrar y me haga darle importancia. Para mi, el toro o la vaca, tiene que tener algo que me emocione, si no es capaz de despertarme ese interés, me aburro, me pongo a comer pipas y me marcho, y al día siguiente no vuelvo. Cada ganadero o aficionado tiene su gusto y percepción, cuidado, que no quiero el toro cabrón. Si veo una vaca que es más lista que lo debido o que no va a más, que no tiene duración, la desecho. Pero sí creo que tiene que tener ese punto de casta y transmisión. Esto de ser ganadero es una locura, y cada vez es más caro, tienes que seleccionar lo más que puedas porque sino te vas a ir a la ruina. Si no consigues tener un mercado bueno es muy difícil subsistir.

Esto último viene bien para hablar de números en la ganadería, ¿cuántos animales tenéis?

-Tenemos 165 vacas de vientre, en la pandemia no reducimos nada, la revés, implementamos con lo de Fuente Ymbro. Cada año creo que la ganadería va evolucionando a mejor por lo que veo en los tentaderos. Ahora puedo ir desechando vacas que hace años tenía que aprobar porque me mejoraban, ahora puedo seleccionar más. 

-¿Cómo se presenta la temporada?

-Viene una temporada muy ilusionante. Este año volvemos a Vistalegre, sin merecerlo porque es cierto que no merecíamos repetir después del año pasado pero lo han tenido a bien y estamos inmensamente agradecidos a los organizadores. Volveremos si Dios quiere a la Copa Chenel, por tercer año consecutivo, es una responsabilidad tremenda. Volvemos al Circuito también. Igual que te he dicho que en Vistalegre no lo merecemos, te digo que en estas dos creo que sí. Estamos pendientes de Madrid, la novillada concurso del 1 de mayo. El año pasado nos echaron para atrás los tres novillos que llevamos, unos por exceso de peso y otros por exceso de pitones. Dos de esos novillos que ya son toros van a ir a la Copa Chenel. 

-¿Cómo tenéis la camada?

-La camada de toros es reducida, nos hemos visto obligados a reducirla, somos ganaderos sencillos y no podíamos mantener una camada de cuarenta toros como podíamos tener antes. Nosotros no tenemos otro negocio que no sea la ganadería, si que la explotamos para actividades pero no hay ocupación secundaria. Sacar esto adelante es complicado. 

-Y el futuro, ¿cómo se presenta?

-Nuestra intención es seguir dando guerra. Creo que vienen cosas muy bonitas, vamos a tentar machos que eso es un termómetro importante. Hemos sacado en los últimos años sementales nuestros, que es de las cosas que más me enorgullece. Somos enfermos de esto, compensamos la falta de recursos con afición.

GALERÍA, por Jorge Delgado: