MADRID: Ureña y Borja Jiménez, por encima del encierro de Victorino Martín

Destacó solo el segundo cárdeno de la tarde, de nombre Garañuelo, que tuvo casta y motor en la muleta del sevillano

por | Jun 5, 2024

MADRID: Ureña y Borja Jiménez, por encima del encierro de Victorino Martín

La corrida de Victorino Martín no correspondió a las expectativas creadas sobre el papel. La materia prima, en este caso con tinte cárdeno, aguó las ilusiones de los toreros, que por la contra, estuvieron por encima la circunstancias. La corrida fue dura pero no agradecida, siendo el mejor toro el segundo de la tarde que permitió el lucimiento de Borja Jiménez. En esta ocasión, la de Victorino, desrazada, pero al mismo tiempo dura, permitió ver lo que los toreros llevaban dentro.

El primero de la tarde, “Matacanes”, no permitió que Paco Ureña se luciese en el saludo capotero. Este de Victorino Martín de salida ya se preveía complicado al ir con la cara alta. La misma tónica mantuvo durante el tercio de varas y de banderillas, incluso mostrando cierto peligro que no era para nada sordo. Tras el brindis protocolario a SM el Rey Don Felipe VI, el diestro murciano tuvo que resolver una papeleta que no era para nada fácil, pues el toro rebañaba por el pitón derecho y por el pitón izquierdo no era menos malo. Paco se jugó literalmente el bigote, pues el toro medía y sabía lo que dejaba atrás y en un par de ocasiones estuvo a punto de prenderle por el pitón derecho. Con la zurda, vio la peligrosidad soplándole la nuca, pues el cárdeno no tenía ni un pase. Dos pinchazos, estocada casi entera, y varios golpes de descabello.

El segundo de la tarde, “Garañuelo”, se llevó de salida media docena de verónicas por parte de Borja Jiménez. El diestro sevillano venía con ganas y el toro tenía motor. Este de Victorino Martín apretó en el caballo y salió humillando, cosa que habría una ventana de cara al último tercio y cosa que siguió haciendo en el tercio de banderillas, aunque apretó fuerte a los de plata. Tras el brindis protocolario a SM el Rey Don Felipe VI, el torero supo orquestar una faena, que fue un pulso a la casta y caló en tendido. Borja cimentó prácticamente toda la faena sobre el pitón derecho, que fue el más potable del toro, incluso dejando algún que otro derechazo de buen trazo. Mientras tanto, el toro embistió con el pie pisado en el acelerador. Por el pitón izquierdo, el toro se quedaba a mitad del muletazo y no admitía ni un pase. Pinchazo, media estocada y dos golpes de es cabello.

El tercero de la tarde, “Japonés”, un galán con las puntas vueltas de los pitones, se llevó una ovación de salida. Este echó la cara abajo en el saludo capotero de Paco Ureña, pero por la contra se dejó pegar en el caballo y de manera cambiante, fue midiendo en banderillas y creando al mismo tiempo ese ambiente dubitativo entre los aficionados. Pero la duda y la incógnita, la resolvió Paco tras el brindis al respetable y lo que se pudo ver en manos del torero era un toro con peligro por ir con la cara a media altura y no entregarse en la muleta. Con todas y con esas, el torero consiguió robarle varias tandas sobre todo por el pitón derecho, donde el respetable supo ver y reconocer lo que estaba sucediendo en el ruedo venteño. Estocada casi entera.

El cuarto de la tarde, “Corretón”, tuvo la virtud de humillar en el saludo capotero de Borja Jiménez. La misma virtud que mantuvo durante el tercio de varas y en banderillas, fue un mero espejismo pues de cara al último tercio el toro no correspondió a lo realizado en los dos primeros tercios. El diestro sevillano lo intentó por activa y por pasiva por ambos pitones, pero la embestida sosa y descafeinada, aunque con su dosis de peligro hizo que todo quedase en intentos, dándole los muletazos de uno en uno. Estocada baja y golpe de descabello.

El cuarto de la tarde, “Matacanas”, se llevó de salida media docena de verónicas por parte de Paco Ureña, que si bien no humilló en exceso, permitió el lucimiento del torero. En el tercio de varas, el toro ya mostró su condición y se preveía complicado de cara al último tercio, cosa que ratificó en banderillas. Este de Victorino, soso y con la cara a media altura, tenía todas las papeletas para deslucir al torero. Paco, a base de confianza, lo consiguió meter en la muleta por el pitón derecho, aunque el toro saliese desentendido del muletazo y con la cara alta. O siendo lo mismo, el toro pasaba por pasar. Por el izquierdo sin embargo el toro fue otro, con un peligro algo más palpable. Dos bajonazos y golpe de descabello.

El sexto y último, “Misterioso”, fue humillador de salida en el saludo capotero de Borja Jiménez y empujó en el caballo. El de Victorino Martín guardaba en sus entrañas el misterio del toro bueno de la A Coronada. Pero al sexto y último, le pegaron en el caballo por los cinco anteriores y eso de algún modo u otro lo acusaría en el último tercio. En banderillas el toro embistió con franqueza, pero el desorden en la lidia imperó en el ruedo venteño. En el último tercio, el toro acusó el trato poco decoroso que recibió en los tercios anteriores y es que por el bien del espectáculo, al toro hay que picarle en su justa medida y según lo requiera, y la lidia debe tener un orden y una armonía, y no parecer una capea. El diestro sevillano poco pudo hacer en el último tercio, excepto justificarse intentándolo por ambos pitones. Obviamente el animal desarrolló sentido y todo fue un intento fallido. Pinchazo y media estocada.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Miércoles 5 de junio de 2024. Vigésimo primera de la Feria de San Isidro.

Entrada: Lleno de ‘No Hay Billetes’.

Toros de la ganadería de Victorino Martín, para:

  • PACO UREÑA, silencio, vuelta al ruedo y silencio.
  • BORJA JIMÉNEZ, silencio, silencio y silencio.