Los de Román Sorando dan al traste con la corrida del arte en Madrid

Diego Urdiales, Juan Ortega y Pablo Aguado quedaron inéditos en Las Ventas tras el nulo juego de los astados

por | Jun 8, 2024

Los de Román Sorando dan al traste con la corrida del arte en Madrid

 

Tarde decepcionante en Madrid con reminiscencias de los años 90 cuando salían como mínimo dos o más sobreros por tarde, y los minutos se hacían eternos en una tarde soporífica y sin contenido. Así fue la de Román Sorando. Los ocho toros que saltaron al ruedo venteño nos recordaron que la mansedumbre y la falta de raza también son fieles aliados de una tarde de toros en Madrid, aunque ya por suerte esto se vea de Pascuas a Ramos.

Por desgracia, mientras que los ánimos crispados y con razón del respetable se fundían con el gris plomizo del cielo madrileño, nos íbamos quedando capítulo por capítulo con la miel en los labios de ver la expresión de Diego Urdiales, Juan Ortega y Pablo Aguado. 

El primero de la tarde “Cacereño” se llevó de salida media docena de verónicas en el saludo capotero de Diego Urdiales. Este de Román Sorando dejó entrever que no tenía mal aire en el embroque, aunque sin terminar de humillar. En el tercio de varas, repuchó en la pelea con el caballo y de esta manera cantó lo que llevaba dentro. En banderillas el toro ya estaba con la gasolina justa quedando todo en manos del diestro riojano. Diego nos regaló una faena sin llegar al tendido, de corte clásico, con detalles llenos de torería ante las insípidas embestidas del primero de la tarde. Prácticamente todo lo hizo con la mano izquierda, donde dibujó el natural en el ruedo venteño. Pinchazo y estocada contraria.

El segundo de la tarde “Tonoso II” distraído y suelto de salida no permitió el lucimiento de capa de Juan Ortega. La confirmación de ser suelto de salida vino tras el encuentro con el caballo cuando sintió la puya. Manso, pero queriendo embestir cuando veía los capotes. Su mansedumbre pregonada en banderillas nos despejó todas las dudas de lo que haría en el último tercio. La evidencia fue clara y sonrojante, cuando Ortega tuvo que corretear detrás del toro para intentarle robar algún muletazo pero sin éxito. El torero decidió abreviar al no ver ninguna posibilidad de encelar al toro en la muleta. Estocada casi entera.

El tercero de la tarde “Tadrilo” fue devuelto a los corrales, y como tercero bis, salió un sobrero de José Vázquez de nombre “Jaulero” al cual le sopló Pablo Aguado verónicas de buen gusto. Este sobrero tampoco estaba sobrado de raza y tenía la fuerza justas y así lo confirmó durante el tercio de varas y en banderillas. Un mulo para no realizar el toreo. El de José Vázquez en el último tercio pasaba por la muleta de Pablo Aguado con la cara a media altura sin más. El diestro sevillano lo intentó por ambos pitones, pero sin gracia ni éxito alguno. Estocada tendida casi entera.

El cuarto de la tarde, “Escritor” fue un toro que ya mostró su falta de raza en el saludo capotero de Diego Urdiales. Este de Román Sorando ni quiso humillar, ni quiso emplearse en el caballo y tuvo las Cruzadas ideas de cortar en banderillas. Diego intentó suplir todos los defectos del toro bajo su arquitectura del toreo clásico y por momentos lo consiguió meter en la muleta por el pitón derecho. El toro cuando embestía lo hacía con cierto genio y eso le daba ese punto de emoción a la labor del torero. Por el pitón izquierdo, Urdiales, tuvo que estar más firme que un junco jugándose el bigote para sacar algún natural y no lucido. Dos pinchazos y varios golpes de descabello.

El quinto a la tarde “Prestillero” tuvo mal estilo en los suaves lances a la verónica en el saludo capotero de Juan Ortega aparte de no estar sobrado de fuerzas. Esa falta de raza la mostró claramente en el tercio de varas y banderillas. El el último tercio, el toro no podía ni con su alma, pues cada vez que le citaba el torero sevillano con la diestra, el toro perdía las manos y se caía como cuando se cae un castillo de naipes. Quizá el toro con menos casta y más flojo de toda la feria. Ortega abrevió y empuñó la espada. Varios pinchazos y golpes de descabello.

El sexto “Incomunicado” fue devuelto a los corrales por falta de fuerza, y en su lugar salió un sobrero de Montalvo de nombre “Romano” que salió en vistiendo echando las manos por delante y rebañando en el capote de Pablo Aguado. Tras su salida del caballo, seguía con ese mal estilo embistiendo en banderillas. El diestro sevillano lo intentó con la diestra pero al ver las nulas opciones del toro embistiendo y metiendo la cara con muy mal estilo y mala uva, decidió abreviar empuñando la espada de verdad. Varios pinchazos y golpes de descabello.

FICHA DEL FESTEJO: 

Madrid Sábado 8 de junio de 2024. Feria de San Isidro. Corrida Homenaje a la Policía Nacional por sus 200 aniversario.

Entrada: Lleno de “No hay billetes”

Toros de Román Sorando, José Vázquez (3º bis) y Montalvo (6º tris). Faltos de raza y fuerza en general. Pitados en el arrastre la mayoría.

  • DIEGO URDIALES: silencio y silencio.
  • JUAN ORTEGA: silencio y silencio.
  • PABLO AGUADO: silencio y silencio.

Incidencias: Se guardó un minuto de silencio por todos los todos los agentes de Policía Nacional fallecidos en acto de servicio. Sonó el Himno nacional al finalizar el paseíllo.

GALERÍA:

Vigésimo sexta de San Isidro 2024