Ejea de los Caballeros abría hoy, 30 de agosto, su Feria taurina de la Oliva. Un primer cartel en el que se apreció la esencia del toreo a través de los diferentes conceptos de los tres espadas. Aunque, por encima de ellos, destacó, sin duda alguna, la poca codicia, fuerza y calidad en la embestida de los toros. A medida que avanzó la tarde, los de Carlos Núñez fueron a mejor, pero ninguno logró sostener las faenas hasta el final, desfondándose antes del estoque.
Miguel Ángel Perera y Cristiano Torres destacaron en los resultados, mientras que Javier Zulueta se marchó andando, aunque dejando la sensación de un toreo templado y de mucho gusto.
Perera no fue afortunado con el abreplaza, teniendo que poner todo aquello de lo que carecía el herrado con el número 44. Dispuesto a tocar pelo y con distancia, el de Badajoz compuso una faena que parecía imposible. Con el segundo de su lote, el diestro se gustó más y así saldó su puerta grande, arrancándole a uno de Núñez un apéndice. En este destacó la tanda de redondos con la mano derecha, con la que puso punto y final a su labor.
Cristiano Torres volvió a Ejea por todo lo alto. Fueron un total de tres orejas y un rabo los que paseó el aragonés. En su primero tuvo suerte: fue el primer ejemplar que salía con vida de los chiqueros y supo aprovecharlo. El quite por tafalleras y el inicio de faena, con la rodilla clavada y naturales arriesgados, hicieron que los tendidos quedaran encandilados. Dos redondos a pies clavados y una estocada certera fueron suficientes para descerrajar la puerta grande.
Menos lucimiento encontró con el cierraplaza, pero, aun así, volvió a pasear premio. Se mostró más templado de inicio, aunque, tras los estatuarios, Torres se gustó y volvió a exhibir su característico concepto. Esa última tanda, culminada con un desplante que puso en pie a los tendidos de Ejea, dejó patente el deleite de lo realizado.
Javier Zulueta se fue de vacío en cuanto a trofeos, porque, si de calado hablamos, fue quien más puntuó. El de Sevilla fue el menos afortunado con el lote y, aunque en el primero lo puso todo, la presidencia negó una oreja merecida y que, por reglamento, corresponde al tendido. Salió con ganas en el quinto de la tarde y deslumbró al dejar al toro por chicuelinas al peto. Le ganó terrenos y, con mucho gusto, desarrolló una gran labor por ambos pitones. Una vez más, demostró ser ejemplo de temple, seriedad y sevillanía. Finalmente, por el fallo con los aceros, fue ovacionado.
FICHA DEL FESTEJO:
Ejea de los Caballeros (Zaragoza). Domingo, 30 de agosto de 2026. Primera de la Feria taurina de la Virgen de la Oliva.
Entrada: Un tercio de plaza.
Toros de Carlos Núñez. De poco fondo y fuerza.
- Miguel Ángel Perera, oreja y oreja.
- Javier Zulueta, ovación tras petición de oreja y un aviso y ovación tras aviso.
- Cristiano Torres, dos orejas y rabo y oreja.
Incidencias: Tras el paseíllo se rindió homenaje al torero de la tierra Álvaro Álvarez.
















