Foto: Cuenca News
Durante la lidia del segundo toro en Cuenca, el banderillero Diego Valladar resultó cogido y fue atendido en la enfermería de «una cornada envainada en el muslo izquierdo, con una trayectoria única descendente de entre 8 y 10 centímetros, que afecta al tejido celular y a la aponeurosis del vasto interno, sin afectación del paquete vasculonervioso», según reza el parte médico
La herida fue explorada y tratada bajo anestesia local asistida, procediéndose al cierre de la fascia y de la piel sobre drenaje. El parte, firmado por la doctora Elsa Jiménez, establece pronóstico menos grave, señala que el banderillero no pudo continuar la lidia y que no precisó traslado.














