La rejoneadora francesa Lea Vicens, tuvo que cubrir la baja de Pérez de Gregorio, que se lesionó en la Feria de La Albahaca de Huesca. Por lo que el cartel quedaba de esta forma: toros de Ruferser para la rejoneadora Lea Vicens y de Mº Loreto Charro y La Campana para los toreros El Fandi e Ismael Martín
Abrió el festejo un toro manso y descastado de Ruferser, un astado que nunca embistió y que solo buscó las tablas y el refugio, sin querer pelear. Fue imposible el lucimiento con un toro que desde su salida dejó claras sus condiciones. Lea Vicens utilizó todos los recursos posibles, pero no pudo lucirse y abrevió. Colocó dos banderillas con Bético y dos cortas con Greco, auxiliada por sus peones, para finalizar con un rejón de muerte eficaz. Cortó una oreja. Pitos para el toro.
El primero de lidia a pie, con el hierro de La Campana, fue un toro descastado, sin codicia y que nunca se empleó en sus embestidas. El Fandi lo recibió con una larga cambiada en el tercio, pero, una vez levantado el torero, todo fueron capotazos sin lucimiento, pasando al toro, que siempre embistió con las manos por delante y sin apenas recorrido. En el caballo confirmó su condición: se dejó pegar sin empujar y mantuvo la cara arriba. El Fandi compartió el tercio de banderillas con Ismael Martín, colocando tres pares cada uno, variados y en diferentes terrenos. Con la muleta, el torero granadino mostró rápidamente al público, por ambos pitones, las escasas posibilidades que ofrecía el toro de La Campana. El Fandi toreó con ambas manos, con muletazos de medio recorrido y algunos pasajes ligados, aunque sin demasiado lucimiento. Lo mejor llegaron a ser los pasajes de cara a la galería, con varios molinetes continuados. Una estocada arriba fue suficiente para cortar una oreja.
El tercero de la tarde, de Loreto Charro, fue un toro que rápidamente se desfondó y cuyas embestidas estuvieron marcadas por las asperezas. Ismael Martín comenzó ayudando al toro a romper, siempre cruzado y colocado en el sitio adecuado, citando con temple y alargando las embestidas, aunque rematando los muletazos atrás. Hubo derechazos de calidad pese a que el toro pasaba con una embestida muy sosa. Con la izquierda volvió a mostrarse bien colocado, pero el toro siempre echaba una mirada y carecía de recorrido, volviéndose rápidamente sobre las manos. A pesar de las dificultades, Martín siempre quiso hacer un toreo de verdad. En la segunda parte de la faena exigió por abajo con la derecha y volvió a dejar buenos derechazos sueltos ante un oponente muy parado. Previamente, Ismael Martín se había lucido con el capote en dos largas cambiadas, una por cada pitón, y toreando a la verónica, para rematar con una media verónica de rodillas casi en los medios. Las mayores ovaciones llegaron en el tercio de banderillas, que compartió con El Fandi, con un Martín poderoso y fácil, clavando arriba en cualquier terreno de la plaza. Oreja.
El segundo de rejones pertenecía de nuevo a la ganadería de Ruferser y, al igual que su hermano, fue un toro manso, sin entrega y sin intención de embestir. Cuando lo hizo, siempre fue por delante de las cabalgaduras, dificultando cualquier posibilidad de lucimiento. Lea Vicens volvió a abreviar, colocando dos banderillas largas y dos cortas, sin lograr el lucimiento deseado, aunque contó en todo momento con el apoyo del público. La rejoneadora francesa mantuvo siempre la elegancia y la compostura ante un astado que no ofreció opciones. Ovación tras petición de oreja.
El quinto de Loreto Charro, ovacionado de salida, nunca terminó de entregarse, aunque se empleó con codicia. Fue un toro con poder, algo que demostró en un largo puyazo, empujando con un pitón y manteniendo la cara arriba. En el último tercio, El Fandi protagonizó un trasteo largo, mezclando muletazos precavidos cuando el toro embestía con poder con otros en los que consiguió ligar y alargar una embestida que siempre exigía sometimiento y llevarla muy toreada. Lo encontró en pocas ocasiones. Con la zurda, el torero granadino no lo vio nada claro y apenas pudo sacar partido por ese pitón. En el tercio de banderillas, colocó tres pares con solvencia, aunque sin apreturas ni alcanzar un gran nivel. Con el capote, el saludo fue sin lucimiento, buscando simplemente que el toro pasara ante una embestida con las manos por delante y descompuesta. Una estocada efectiva le permitió cortar una oreja.
El cierraplaza perteneció a La Campana, un astado noble, pero sin casta alguna y con media embestida, que nunca terminó de descolgar para permitir el toreo por abajo. Ismael Martín volvió a ponerse siempre a favor del toro, protagonizando una faena en la que citó en la cadera, bien colocado, templando y bajando la mano, aunque el toro pasaba sin humillar. El torero salmantino trató de alargar las embestidas y remató los muletazos atrás. Lo poco que hubo de ligazón fue mérito de Martín, que ganaba la acción y atacaba al toro para conseguir sacar los muletazos. Con la izquierda, el astado todavía fue peor, derrotando al final de los muletazos y con menor recorrido. Martín regresó a la diestra para cerrar la faena con una buena tanda, rematada atrás, ante una embestida que apenas decía nada. De nuevo con las banderillas, el torero salmantino protagonizó un tercio variado, con un gran último par, clavando en la cara ante un toro completamente parado. Una estocada eficaz le permitió cortar una oreja.
FICHA DEL FESTEJO
Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). Sábado, 22 de agosto de 2026. Corrida de toros mixta.
Entrada: Más de media plaza.
Toros de Ruferser (1º y 4º), para rejones, y Mº Loreto Charro y La Campana para los de a pie.
- La rejoneadora Lea Vicens, que sustituyó a Sergio Pérez de Gregorio, oreja y ovación tras petición de oreja.
- El Fandi, oreja y oreja.
- Ismael Martín, oreja y oreja.















