Ricardo Santana, casi un año después de la tragedia de Manizales: «Ha sido un proceso muy duro, todavía sigo en terapia»

El banderillero colombiano habla en exclusiva para La Tierra del Toro, donde ya confirmó su retirada de los ruedos

por | Dic 15, 2025

Ricardo Santana, casi un año después de la tragedia de Manizales: «Ha sido un proceso muy duro, todavía sigo en terapia»

 

A punto de cumplirse un año de la terrible cogida que sufrió en la feria colombiana de Manizales, el banderillero Ricardo Santana habló en exclusiva con La Tierra del Toro, Santana relata lo sucedido por primera vez a un medio de comunicación español y nos ha confirmado lo que muchos ya intuían: su etapa como banderillero ha terminado. Tras publicar este medio un adelanto hace unas semanas, ahora os mostramos la entrevista al completo. Santana se sincera.

“Ya me he retirado de los toros… me he retirado en mi mejor momento”, asegura Ricardo Santana con una increíble serenidad, ya que hace escasos meses luchaba por sobrevivir. La cogida de aquel toro en Manizales el pasado 6 de enero le ocasionó un politraumatismo severo, que derivó en un fallo multiorgánico y múltiples cirugías que le mantuvieron 17 días en coma y seis meses hospitalizado.

Hoy, mucho más recuperado, Santana descarta por completo una reaparición: “Volver a torear no, no, no… iré al campo como aficionado, pero reaparecer no.” El colombiano, que fue un referente de entrega en los ruedos con una carrera impecable, anuncia ahora una etapa completamente distinta: “Mi prioridad es servirle a Dios, contar mi testimonio de vida y ayudar a quienes han dejado morir sus sueños.”

Convertido en un símbolo de superación, Santana quiere ahora dedicar su energía a motivar, acompañar y enseñar desde fuera de la piel del traje de luces. “Voy a disfrutar como un gran aficionado”, nos dice, agradeciendo el apoyo recibido durante estos meses de lucha. Quiere ayudar también a quienes se quieran dedicar a la profesión en su país. «Gracias a mi Dios me encuentro muy bien, no ha sido fácil, ha sido un proceso muy duro, todavía sigo en terapia, le estoy dando muy duro para que la recuperación siga con todo su rumbo», asegura el banderillero.

El propio Santana nos relata lo que recuerda del momento del percance: «Monto el par de banderillas, salgo del par, y me confío, pierdo un par de milésimas de segundos, cortan el toro, pero el toro hace caso omiso al quite, yo tenía que haber saltado las tablas pero no lo hice. Cuando me echa mano, el toro me estrella con el burladero, fisurándome todas las costillas, estaba consciente, hasta que me llevaron a la enfermería».

Las primeras semanas fueron muy duras, desde España pudimos hacer seguimiento a través de los comunicados de su familia que actualizaban su estado de salud. Le pregunto por el momento en el que se da cuenta de la gravedad del percance: «Desde la cogida, me dolía muchísimo la espalda y toda la cintura, luego duré dos días consiente, hasta que entré en estado de coma, así estuve 17 días».

-¿Cómo ha sido el proceso de recuperación?

-Durísimo -exclama-, cuando desperté del coma desperté totalmente parapléjico, sin poder moverme, solo me comunicaba con mi esposa por medio de señas, ella me decía amor, cuando parpadeaba una vez, era si, y si parpadeaba dos veces era no. No me movía nada; volví a nacer, hacía mis necesidades fisiológicas en un pañal, no me podía valer por mí mismo.

-¿Cuando tomas la decisión de no volver a torear?

-Tocayo, tengo 34 cirugías, cuando me cayó la infección en el corazón me tuvieron que poner una válvula, y solté la pregunta del millón: doctor, ¿puedo volver a torear? Me dijo que si, pero en dos años; ahí dije yo ‘hasta aquí he llegado’. Me he retirado en mi mejor momento, toreando con las máximas figura del toreo, disfrutando del toreo, llegando hasta el estado de gracia, sin fantasmas, pa’ mi, pasando miedo pero sin presiones. Terminando cada tarde y decir, ha valido la pena pasar la raya. 

Momento de la cogida en Manizales el pasado 6 de enero.

El pasado mes de noviembre regresó a un coso taurino, lo hizo para ofrecer la primera entrevista para un medio de su país y pisó de nuevo una plaza de toros, Santana afirma tras aquello que sintió «emociones encontradas, nostalgia, llorar mucho, la piel erizada, pero a la vez muy feliz. Ahora voy a disfrutar esta segunda faceta de vida como un buen aficionado, y a poner un granito de arena en los chavales que quieren ser toreros. Apoyarlos hasta donde se pueda».

-¿A qué dedicará ahora su tiempo Ricardo Santana?

-Primero le doy la Gloria y la honra a mi Dios, a mi señor Jesucristo y al Espíritu Santo por haberme regalado una segunda oportunidad de vivir. Predicar la palabra de mi Dios, hablar de las buenas nuevas que él tiene para nosotros, a rescatar las almas del infierno, a restaurar los hogares, y decirle al mundo entero que con mi Dios todo es posible.

Por último quisimos saber si después de la tragedia tenía rencor al toro que le hirió, y nos responde con la sinceridad que ha reinado en toda la entrevista: «No, para nada, soy amigo de Jorge Gutiérrez y de su hija Francisca Gutiérrez -ganaderos de la divisa Dosgutiérrez, del toro que le hirió-, el toro de lidia ha nacido para eso, él es una fiera salvaje y no un animal mando como dicen los animalistas».