Roca Rey abre la Puerta de los Cónsules tras cortar tres orejas en Nimes

Verbenero, de Jandilla, recibe la vuelta al ruedo después de una gran faena de Roca Rey, que también cortó una oreja al sexto; Talavante se marcha con una fuerte ovación

por | Sep 19, 2026

Roca Rey abre la Puerta de los Cónsules tras cortar tres orejas en Nimes

 

El primero de Victoriano del Río, bien presentado y de buenas hechuras, salió con buen aspecto y Talavante lo recibió con un capote templado, dejando un buen recibo capotero. En el caballo cumplió. Comenzó la faena de muleta con una serie de estatuarios, seguida de cambios de mano, antes de tomar la diestra. Talavante instrumentó una tanda de muletazos largos, tratando de alargar la embestida de un toro que acudía, aunque lo hacía con sosería y sin terminar de mostrar clase. Con la zurda llegaron algunos de los mejores momentos. El extremeño dejó una tanda de buen nivel, con naturales largos y bien trazados. El toro embestía a media altura, con poca fijeza y cada vez menor entrega, condiciones que Talavantetrató de compensar con técnica y firmeza. La faena tuvo también una serie de redondos, pero al animal le faltó continuidad y se fue quedando parado al final de los pases. Talavante insistió hasta apurar sus últimas embestidas y cerró la labor con varias trincherillas. Falló con los aceros y necesitó varios pinchazos antes de la estocada. Sonó un aviso.

El segundo de Victoriano del Río, muy bien presentado, salió abanto y distraído, desplazándose sin demasiada fijeza. Roca Rey lo recibió con firmeza, mientras el toro propinaba algunos derrotes en los capotes y mostraba desde el inicio cierta falta de entrega. El peruano comenzó la faena con dominio, con una serie de estatuarios que dio paso a varias tandas con la diestra, templadas y de buen trazo, que calaron rápidamente en los tendidos. Roca Rey consiguió meter al toro en la muleta y someter su embestida desde el principio. Con la zurda, pese a la molestia del viento, logró ligar muletazos de buen trazo. El toro tenía cierta capacidad de repetición, aunque sin terminar de entregarse, y el torero fue imponiendo su mando con una muleta poderosa, obligándolo a embestir y sacando partido de un animal que de salida no quería emplearse. La faena fue creciendo a base de dominio y sometimiento, con una serie de redondos y posteriormente luquesinas que terminaron de encender los tendidos. Dejó una estocada entera, caída, hasta los gavilanes, pero el toro tardó en doblar. Sonaron dos avisos y Roca Rey tuvo que recurrir al descabello. Su labor, por la capacidad de imponerse a las condiciones del toro, fue reconocida con una fuerte ovación.

El tercero, de Jandilla, salió distraído. Talavante lo recibió de salida con un farol y después lo fijó con una serie de verónicas rematadas con una chicuelina. El toro mostró desde el inicio una embestida brusca y violenta, comportamiento que también puso en dificultades a los banderilleros durante el segundo tercio. Talavante inició la faena de muleta al hilo de las tablas, con estatuarios y trincherillas, antes de ejecutar un cambio de mano. El toro se entregaba, aunque tendía a embestir con la cara alta. Con la zurda llegaron los mejores momentos de la faena. Talavante dibujó una serie de naturales de alto vuelo, bajando progresivamente la muleta y logrando que el toro se entregara al engaño. El animal, sin embargo, tendía a derrotar al final de los pases, obligando al torero a mantener una técnica firme y precisa. Con la diestra, el toro mostró algo más de clase y permitió a Talavante prolongar su labor. Pero las fuerzas y la duración del Jandilla comenzaron a menguar hasta quedarse prácticamente parado. La faena fue claramente a menos, aunque el extremeño insistió hasta apurar las últimas embestidas de un toro que no había durado. Dejó una estocada entera, algo trasera, y el toro cayó sin puntilla. La labor fue reconocida con una ovación.

El cuarto, de Jandilla, salió con buen son y Roca Rey lo recibió con un buen toque capotero. En el quite, Talavante se lució por chicuelinas y gaoneras, antes de que se desmonteraran Alonso Mamani y Fernando Sánchez tras parear. Roca Rey inició la faena de rodillas, con una serie de cambiadas, para después citar de largo a un toro que acudió con prontitud y entrega. El Jandilla, número 44, de nombre «Verbenero», mostró desde el inicio un gran son, poder y una extraordinaria capacidad de entrega en la muleta. El peruano construyó una faena de gran intensidad, toreando con ambas manos y aprovechando las excelentes condiciones del animal. Con la muleta poderosa y mandona, Roca Rey fue bajando la mano hasta conseguir que el toro se empapara por completo en el engaño. Los redondos, ligados y de largo trazo, encendieron definitivamente los tendidos. La faena alcanzó su máxima intensidad en las cercanías, con Roca Rey imponiendo ritmo y profundidad a las embestidas. Cerró de rodillas, con muletazos largos y ligados, desatando una auténtica locura en la plaza. Tras un aviso, recetó una estocada entera hasta la bola. El toro cayó sin puntilla.

El público reconoció también la extraordinaria condición del animal con la vuelta al ruedo para «Verbenero», número 44 de Jandilla. Una conjunción de toro y torero que elevó la tarde a uno de sus momentos cumbres.

El quinto, de Victoriano del Río, saltó al ruedo en sustitución de uno de El Freixo, rechazado previamente por la Comisión Taurina. El toro salió distraído y sin terminar de fijarse en los capotes. Talavante trató de sujetarlo con una serie de verónicas, pero el animal se movía a su aire, sin clase y completamente desentendido. El extremeño comenzó la faena con una trincherilla al hilo de las tablas, intentando sujetar a un toro andarín, que tomaba la muleta de forma desganada y sin entrega. Talavante insistió en todo momento, tratando de mantenerlo en los trastos y de encontrar alguna embestida aprovechable. Sin embargo, el Victoriano del Río apenas ofreció posibilidades. Fue perdiendo recorrido hasta quedarse prácticamente parado, sin un pase. Talavante agotó las opciones antes de abreviar.

El sexto, de Hermanos Cortés, muy bien presentado, correspondió a Roca Rey. Fue un toro violento de salida, que arrancó el capote con mucha fuerza y puso en apuros al peruano. En el tercio de banderillas se desmonteraron Agustín de Espartinas y El Viruta. Roca Rey brindó el toro a su padre. Comenzó la faena de muleta en tablas, con estatuarios. El toro mostró desde el inicio muy poco interés por la muleta: no embestía de manera franca y se arrancaba de forma brusca, metiendo la cara con violencia y descomponiendo el embroque. Roca Rey, firme y poderoso, trató de imponerse desde el primer momento, sometiendo al animal con la muleta baja y mucha entrega. El peruano tuvo que tirar de recursos ante un morlaco áspero, violento y sin clase, que embestía de manera descompuesta y se defendía en cada pase. Roca Rey se mostró muy por encima de las condiciones del toro, tragando y exponiéndose mucho en cada muletazo. En uno de los embroques sufrió una aparatosa voltereta, quedando a merced del animal durante unos instantes, aunque volvió a la cara del toro sin mirarse. La faena transcurrió siempre entre la dificultad y el peligro. Roca Rey, siguió buscando extraer muletazos de un toro que no regaló una embestida.  Mató de un pinchazo hondo tras aviso. La petición de oreja fue atendida por la presidencia y Roca Rey cortó una oreja que le abrió la Puerta de los Cónsules.

FICHA DE FESTEJO

Nîmes (Gard, Francia). Viernes 18 de septiembre 2026. Coliseo romano. Primera de la feria de la Vendimia. II Corrida Carmen.

Entrada: Casi lleno.

Se lidiaron toros de Jandilla (3° y 4°), Victoriano del Río Cortés (1°, 2° y 5°) y Toros de Cortés (6°). 

  • Alejandro Talavante, silencio tras aviso, ovación con saludos tras aviso y silencio.
  • Andrés Roca Rey, silencio tras dos avisos, dos orejas tras aviso y oreja.

Galería por Phillipe Gil Mir:

Nîmes 18-09-2026